Nominado a secretario de Seguridad Nacional: no habrá allanamientos sin orden judicial
Durante su audiencia en el Senado, Mullin destacó la importancia de colaborar con ciudades santuario y enfocarse en delincuentes peligrosos
El nominado por el presidente Donald Trump a nuevo secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Markwayne Mullin, aseguró este miércoles ante una audiencia en el Senado que la agencia que aspira a dirigir no allanará domicilios o centros de trabajo sin una orden judicial previa, una exigencia que sus agentes migratorios han ignorado desde el año pasado.
“No entraremos en una casa ni en un lugar de trabajo sin una orden judicial, a menos que estemos persiguiendo a una persona que irrumpa en un lugar de trabajo o en una casa”, aseguró Mullin, al que Trump ha nominado para reemplazar a la controvertida Kristi Noem, destituida por el presidente estadounidense el pasado 5 de marzo.
La necesidad de contar con estas órdenes judiciales es una de las condiciones que los demócratas exigen a los republicanos para aprobar el presupuesto del Departamento -parcialmente cerrado desde el 14 de febrero- y reabrirlo.
Políticas de ICE y orden judicial
Memorandos internos que han circulado en el seno del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), dependiente del Departamento, desde el año pasado han instruido a sus agentes a realizar allanamientos sin la orden previa de un juez.
Las negociaciones, en las que se está implicando incluso la Casa Blanca, siguen abiertas a la espera de un acuerdo entre ambos partidos.
Mullin también abordó el tema de las ciudades santuario de una manera algo diferente a como lo hicieron otros funcionarios de la administración Trump, ya que se abrió a colaborar con esas ciudades y afirmó que intentaría contactar con alguaciles y jefes de policía para conocer sus problemas y poder resolverlos.
Enfoque en delincuentes peligrosos
Además, en la comparecencia en el Senado, Mullin matizó algunas de las políticas que más tensión han generado en los últimos meses, ya que aseguró que el servicio de inmigración debería centrarse en la vigilancia de delincuentes peligrosos en lugar de realizar operaciones comunitarias masivas como las de Mineápolis.
- Durante su intervención, Mullin declaró que se arrepentía de los comentarios que hizo sobre el manifestante Alex Pretti, asesinado por agentes federales en las protestas por las redadas migratorias en Mineápolis el pasado 24 de enero, en los que aseguraba que era "un individuo trastornado” y alguien que “iba a causar el máximo daño”.
“Probablemente debería haberme retractado de esas palabras. No debí haber dicho eso”, le dijo Mullin al senador Gary Peters.