Gobierno emite decreto contra el trabajo forzoso hora antes de que EE. UU. aplique arancel de 12 %
Estados Unidos impuso este jueves un arancel de 12.5 % al país por no frenar importaciones de mercancías producidas total o parcialmente mediante trabajo forzoso
Horas antes de la entrada en vigor del arancel de 12.5 % impuesto por Estados Unidos a las importaciones procedentes de la República Dominicana, el presidente Luis Abinader emitió el Decreto 502-26, que prohíbe la importación de mercancías producidas mediante trabajo forzoso y crea un mecanismo para investigar y bloquear esos productos.
La medida estadounidense comenzará a aplicarse a las 12:01 de la madrugada de este viernes y forma parte de la decisión de Washington de sancionar a los países que, a su juicio, carecen de controles eficaces para impedir el comercio de bienes elaborados con trabajo forzoso.
La República Dominicana quedó incluida en el grupo gravado con el 12.5 %, la tasa más alta establecida.
Aduanas
El decreto otorga a la Dirección General de Aduanas la facultad de investigar, retener y prohibir la importación de mercancías sobre las que existan indicios de haber sido producidas mediante trabajo forzoso, mientras que el Ministerio de Trabajo actuará como órgano técnico para evaluar cada caso. También obliga a los importadores a suministrar información sobre sus cadenas de suministro.
La norma obliga además a los importadores a suministrar información sobre sus cadenas de suministro, faculta a Aduanas a retener preventivamente mercancías bajo sospecha, crea un registro de productos cuya importación haya sido prohibida y garantiza el derecho de defensa de los afectados mediante procedimientos administrativos.
En los considerandos, el decreto cita expresamente los compromisos asumidos por el país en el DR-Cafta y en convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como la necesidad de fortalecer la integridad de las cadenas de suministro y preservar la reputación comercial de la República Dominicana.
La coincidencia temporal entre ambas decisiones resulta significativa. Mientras Washington concluyó que la República Dominicana no había adoptado o aplicado de manera suficientemente eficaz una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, el Gobierno dominicano respondió el mismo día con un marco administrativo destinado precisamente a llenar ese vacío.
Aunque el decreto difícilmente alterará la aplicación del arancel que entra en vigor esta madrugada, sí constituye una señal de alineamiento con las exigencias planteadas por Estados Unidos y podría fortalecer la posición dominicana en una eventual revisión futura de las medidas comerciales.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, aseguró ayer que la República Dominicana y Estados Unidos continúan en conversaciones sobre el porcentaje de los aranceles y expresó su confianza en que el porcentaje aplicado a las exportaciones dominicanas pueda reducirse. En este sentido, el funcionario dijo a Diario Libre: “Nuestras conversaciones con el Estados Unidos continúan, y entendemos que al final de este proceso quedaremos en el país no hay trabajo forzoso, y que la medida de los Estados Unidos no está dirigida hacia el país. “Es una política global que nuestro principal socio comercial está aplicando y que irá estableciendo las especificaciones con cada país. Entre ellos nosotros”, explicó.
Reacciones de exportadores e industriales
La Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo) expresó preocupación por la incertidumbre que generan los cambios en las reglas del comercio internacional, aunque confió en que las conversaciones técnicas entre ambos gobiernos permitan preservar las condiciones más favorables para las exportaciones dominicanas.