Nueva York entra en la recta final hacia las elecciones primarias demócratas del 23 de junio
La jornada electoral definirá no solo el futuro político de Albany, sino también la representación de importantes comunidades latinas y dominicanas en el Congreso de Estados Unidos

Nueva York entra en la recta final de las elecciones primarias demócratas del próximo 23 de junio, una jornada que tendrá repercusiones mucho más allá de los límites de Albany.
Además de renovar escaños en el Senado y la Asamblea Estatal, los votantes participarán en procesos que ayudarán a definir el liderazgo político que representará a sus comunidades tanto en el gobierno estatal como en Washington, donde también se libran importantes contiendas para el Congreso de Estados Unidos.
En el Bronx y el Alto Manhattan, donde la comunidad dominicana constituye una de las fuerzas electorales más influyentes de la ciudad, las campañas han intensificado sus esfuerzos de movilización con recorridos comunitarios, visitas puerta a puerta y encuentros vecinales destinados a estimular la participación electoral.
Temas como la vivienda asequible, el costo de vida, la seguridad pública, la educación y la defensa de los derechos de los inmigrantes dominan la conversación política en una ciudad donde el voto latino adquiere cada vez mayor relevancia.
Durante las últimas dos décadas, la creciente presencia de líderes latinos y dominicanos ha transformado el panorama político neoyorquino. Lo que antes era una representación limitada se ha convertido en una estructura de liderazgo consolidada que hoy ejerce influencia tanto en Albany como en Washington.
Impacto y crecimiento del liderazgo dominicano en la política de Nueva York
Entre las figuras más relevantes destaca el senador estatal Luis R. Sepúlveda, representante del Distrito Senatorial 32 en el Bronx. Su trayectoria legislativa, enfocada en asuntos de inmigración, desarrollo económico y fortalecimiento comunitario, le ha permitido construir una sólida base de apoyo entre organizaciones locales, líderes comunitarios y votantes de distintos sectores.
En la Asamblea Estatal sobresalen varios representantes de origen dominicano o estrechamente vinculados a las comunidades hispanas.
George Álvarez, representante del distrito 78, ha enfocado su gestión en oportunidades económicas, vivienda y apoyo a las familias trabajadoras.
Amanda Septimo, hija de padres dominicanos y representante del distrito 84, se ha convertido en una de las voces progresistas más visibles de Albany, impulsando iniciativas relacionadas con vivienda asequible, justicia ambiental y derechos laborales.
También figura Yudelka Tapia, representante del distrito 86, quien ha desarrollado una estrecha relación con los sectores inmigrantes y las comunidades de menores ingresos, mientras que Manny De Los Santos, representante del distrito 72 del Alto Manhattan, ha fortalecido su liderazgo mediante una agenda centrada en educación, vivienda y pequeños negocios.
A ellos se suma Karinés Reyes, representante del distrito 87 y enfermera de profesión, reconocida por su trabajo en materia de salud pública y defensa de los trabajadores esenciales, especialmente tras la pandemia. Asimismo, Emerita Torres emerge como una de las figuras con mayor proyección dentro del liderazgo latino del Bronx.

Primaria demócrata
La atención de la comunidad dominicana también está centrada en una de las contiendas más observadas del actual ciclo electoral: la primaria demócrata para el Distrito 13 del Congreso federal.
Allí, el congresista Adriano Espaillat, primer dominicano elegido al Congreso de Estados Unidos, busca un nuevo mandato frente a Darializa Ávila Chevalier, en una competencia que ha despertado gran interés dentro y fuera de la diáspora dominicana.
La contienda ha adquirido relevancia porque enfrenta a una de las figuras más consolidadas de la política dominicana en Estados Unidos con una candidata que busca proyectarse como alternativa dentro del electorado demócrata.
Contienda clave en la primaria demócrata para el Distrito 13 del Congreso federal
El resultado servirá como indicador de la capacidad de movilización de las estructuras políticas tradicionales frente a nuevas corrientes que intentan ganar espacio en uno de los distritos con mayor presencia dominicana del país.
En el Bronx y el Alto Manhattan, donde reside una de las mayores concentraciones de dominicanos fuera de la República Dominicana, el crecimiento de esta representación política se ha convertido en uno de los fenómenos más significativos de la vida pública neoyorquina.
Lo que comenzó como una presencia electoral modesta es hoy una fuerza con representación en los distintos niveles de gobierno y una creciente capacidad de influencia sobre las decisiones públicas.
Con una participación cada vez más activa y una generación de dirigentes que continúa ganando espacios en las instituciones, todo apunta a que la influencia política dominicana seguirá expandiéndose después del 23 de junio.
Más allá de los nombres y los cargos en disputa, la jornada electoral pondrá a prueba la capacidad de organización y movilización de una comunidad que ha pasado de ser una fuerza emergente a convertirse en un actor determinante dentro de la política de Nueva York y del escenario federal estadounidense.

Ysabel Parra

Ysabel Parra