Muerte de niño de un año en tiroteo policial reaviva tensiones raciales en Mississippi
Activistas destacan que la muerte de Kohen Wiley refleja problemas estructurales en el uso de la fuerza policial, comparándola con otros casos de abuso

La muerte de Kohen Wiley, un niño de un año que recibió un disparo cuando la policía respondía a una denuncia por hurto en una tienda en Senatobia, Mississippi, ha reavivado las tensiones entre las autoridades y la comunidad negra de esta localidad de unos 8,000 habitantes.
De acuerdo con un reporte de la agencia AP, el caso ha provocado protestas y renovados reclamos de rendición de cuentas por parte de la policía. Activistas y líderes de derechos civiles sostienen que la muerte del menor refleja problemas más amplios relacionados con el uso de la fuerza y la desigualdad racial.
“Estamos tratando los objetos en un estante como más valiosos que un niño. Eso no es solo una mala práctica policial; es un colapso moral”, expresó Bernice King, hija de Martin Luther King Jr., en una publicación en redes sociales.
Según la Oficina de Investigación de Mississippi, los agentes acudieron el domingo a un Walmart tras una denuncia de hurto.
Las autoridades señalaron que dos mujeres y un niño abordaron un vehículo y que, cuando los policías intentaron detenerlo, la conductora se dirigió hacia ellos y estuvo a punto de atropellar a uno de los agentes, por lo que un policía abrió fuego, informó AP.
Sin embargo, Vellesiya Wiley, madre del menor, aseguró que su amiga, quien conducía el automóvil, no se dirigió contra los agentes y negó además que hubieran robado pañales de la tienda.
El profesor de Justicia Penal de la Universidad de Carolina del Sur, Ian Adams, afirmó que, independientemente de las circunstancias, disparar contra un vehículo en movimiento es una práctica que debe evitarse.
“La policía moderna sabe que disparar a un automóvil en movimiento es una muy mala idea, especialmente porque puede haber otros ocupantes”, indicó.
Comparaciones con otros casos
La muerte de Kohen ha sido comparada con otros casos de afroamericanos fallecidos durante intervenciones policiales relacionadas con presuntos delitos menores, como el de Ta'Kiya Young, una mujer embarazada asesinada por un agente en Ohio y el de George Floyd, cuya muerte en 2020 desencadenó protestas masivas en Estados Unidos.
Para defensores de la justicia racial, estos casos evidencian problemas estructurales dentro de las fuerzas del orden.
Marquell Bridges, presidente de la organización Building Bridges Coalition, afirmó que la muerte del menor representa “el punto de quiebre” tras años de denuncias de abuso policial en Senatobia, afirmó AP.
Entre los incidentes recientes citó el arresto violento de una mujer negra en un estacionamiento de Walmart y el caso de un niño negro de 10 años detenido después de orinar en otro estacionamiento. La familia del menor llegó este año a un acuerdo judicial con la ciudad.
El abogado de derechos civiles Carlos Moore sostuvo que existe una cultura dentro del departamento policial que hace que algunos agentes se sientan “por encima de la ley”.
Investigación en curso
El agente que disparó fue suspendido mientras la Oficina de Investigación de Mississippi realiza las pesquisas. Las autoridades han prometido divulgar el video del incidente una vez concluya la investigación.
La abuela del niño, Veronica Roberson, recordó a Kohen como un bebé alegre que disfrutaba jugar con una cortadora de césped de juguete que hacía burbujas.
“Él creía que estaba cortando el césped”, contó entre risas y lágrimas. “Ese juguete era mi mundo”.

