El Air Force One que llevó a los presidentes de EE. UU. durante 35 años dice adiós
Este avión realizó su último viaje con Donald Trump tras la cumbre del G7

La Casa Blanca despidió este jueves a uno de los históricos Boeing 747-200B que durante más de tres décadas sirvió como Air Force One, el avión presidencial que transportó a los mandatarios estadounidenses por todo el mundo desde la presidencia de George H. W. Bush.
La aeronave realizó su último viaje al trasladar al presidente Donald Trump de regreso a Washington tras participar en la cumbre del G7. Con ello concluye una etapa para uno de los símbolos más reconocibles del poder estadounidense.
Aunque popularmente se le conoce como Air Force One, ese nombre solo se utiliza cuando el presidente de Estados Unidos viaja a bordo.
El aparato retirado formaba parte de una pareja de Boeing 747 especialmente modificados que entraron en servicio en 1990 y que fueron diseñados para funcionar como auténticas oficinas volantes de la Casa Blanca.
Durante casi 35 años, el avión transportó a presidentes de distintos partidos en misiones diplomáticas, viajes oficiales y momentos de crisis internacional. Según la jefa de Protocolo estadounidense, Monica Crowley, no era la aeronave más moderna, pero sí una de las más cómodas y emblemáticas de la flota presidencial.
Avión presidencial con tecnología avanzada
Más allá de su aspecto exterior, el avión estaba equipado con avanzados sistemas de defensa y comunicaciones. Entre ellos figuraban mecanismos para interferir radares enemigos, sistemas de rastreo infrarrojo y dispositivos capaces de lanzar señuelos y bengalas para desviar misiles, convirtiéndolo en uno de los aviones más seguros del mundo.
- Su retirada marca el inicio de una transición hacia una nueva aeronave presidencial: un Boeing 747 donado por Catar y adaptado para uso oficial.
El aparato, cuya incorporación ha generado controversias éticas y de seguridad, servirá de forma temporal mientras Boeing concluye la construcción de los nuevos aviones presidenciales encargados por el Gobierno estadounidense.
Con la despedida del veterano 747, termina la carrera de una aeronave que acompañó a siete presidentes y que durante décadas fue considerada una de las imágenes más reconocibles de la presidencia de Estados Unidos.



