EE. UU. reduce a 450 dólares el costo para renunciar a la ciudadanía
La medida, que entrará en vigor el 13 de abril, busca facilitar el proceso para los ciudadanos estadounidenses en el extranjero que desean renunciar a su nacionalidad

El gobierno de Estados Unidos anunció una drástica reducción en el costo para renunciar a la ciudadanía, al bajar la tarifa de 2,350 a 450 dólares, una disminución de más del 80 %.
La medida fue comunicada por el Departamento de Estado de Estados Unidos en una actualización publicada en el Registro Federal, y entrará en vigor el próximo 13 de abril.
Con este cambio, el precio regresa a su nivel original de 2010, cuando se estableció por primera vez una tarifa para quienes decidían abandonar la ciudadanía estadounidense.
Según explicó el New York Times, el proceso para renunciar a la nacionalidad sigue siendo complejo y prolongado. Requiere al menos dos entrevistas con funcionarios consulares, una revisión exhaustiva del caso y la firma de un juramento formal. Además, el solicitante debe demostrar que comprende plenamente las consecuencias de su decisión.
Entre los requisitos finales se encuentra la obtención del llamado “certificado de pérdida de nacionalidad”, un trámite que puede tardar varios meses.
Impacto y reacciones de la comunidad estadounidense en el extranjero
Las autoridades advierten que renunciar a la ciudadanía puede implicar riesgos importantes, como quedar en condición de apatridia o necesitar visado para ingresar nuevamente a Estados Unidos.
Durante años, organizaciones de estadounidenses en el extranjero criticaron el alto costo del trámite, calificándolo de excesivo. Entre ellas figura la Asociación de Estadounidenses Accidentales, con sede en París, que incluso llevó el tema a los tribunales.
Su presidente, Fabien Lehagre, consideró la reducción como “una primera victoria”, aunque señaló que la lucha continúa para que se reconozca la renuncia a la ciudadanía como un derecho fundamental.
Se estima que unos 9 millones de ciudadanos estadounidenses residen en el extranjero. Para muchos de ellos, la ciudadanía puede representar una carga, ya que Estados Unidos grava a sus ciudadanos sin importar dónde vivan, obligándolos a presentar declaraciones fiscales incluso fuera del país.
Esta situación también puede dificultar la apertura de cuentas bancarias en el extranjero, debido a las estrictas regulaciones de reporte impuestas por Washington.
Renunciar a la ciudadanía fue gratuito hasta 2010, cuando se introdujo una tarifa de 450 dólares. Sin embargo, el aumento de solicitudes llevó a que en 2015 el costo se elevara a 2,350 dólares para cubrir los gastos administrativos del proceso, lo que generó fuertes críticas por su impacto en quienes deseaban renunciar.
El propio Departamento de Estado reconoció que el costo había sido una preocupación constante para el público, especialmente por su efecto en la accesibilidad al proceso.
La reducción anunciada responde, en parte, a estas críticas y a los numerosos comentarios recibidos desde 2023, cuando se propuso por primera vez revertir la tarifa.

