Ángel Fernández regresa a sus raíces con “La misma canción, Vol. 1”
El director de la banda de Marc Anthony estrena una producción que reúne a Rubby Pérez, Maridalia Hernández, Pavel Núñez y Tito Nieves

El músico y productor dominicano Ángel Fernández, cuya trayectoria internacional ha sido reconocida por su destacada labor junto a figuras como Marc Anthony, Jennifer López, David Byrne, Celia Cruz, Ray Barretto y la Spanish Harlem Orchestra, entre otros, estrenará en el país una producción discográfica con la que salda una deuda pendiente consigo mismo.
Se trata de La misma canción, Vol. 1, una creación musical con la que cumple un viejo sueño, pues aborda la banda sonora de su vida, que no solo tomó forma a través de la música, sino de las raíces de su ciudad natal, Santiago.
En esta propuesta, Fernández, quien dirige la banda del multipremiado artista puertorriqueño Marc Anthony, reúne a invitados de lujo, entre los que se citan el fallecido Rubby Pérez, Maridalia Hernández y Pavel Núñez, además de músicos como Crispín Fernández, Kaky Ruiz y el pianista, arreglista y productor Juan Valdez.
El disco, ya disponible en las plataformas digitales, es un viaje musical por la bachata, la salsa, el jazz latino y las fusiones afrocaribeñas, sonidos con los que también rinde tributo a su familia.
Fernández no es un artista de exposición mediática; sin embargo, más de cuarenta años en la música le han permitido convertirse en una figura de referencia en la industria latina internacional. En una entrevista concedida a Diario Libre, el ganador de cuatro premios Grammy abordó diversos tópicos de su disco, el cual espera que sea bien acogido por el público.
Un homenaje a su familia y a su barrio
Este 13 de agosto, Ángel Fernández estará en la República Dominicana para presentar lo que él mismo describe como "un nuevo hijo". Sobre el origen del proyecto, explicó: "El proyecto se llama La misma canción, volumen uno. Le digo volumen uno porque quiero seguir experimentando con los ritmos dominicanos. Yo, cuando comencé aquí, estudié música en Estados Unidos, pero fue con rock, jazz y cosas así. Después, cuando comencé a tocar música latina, toqué con muchos de los pioneros, de la gente de las raíces del merengue y de la salsa.".
Agregó: Toqué con muchos soneros aquí en Nueva York, con Víctor Irizarry, The New York Band, La Gran Manzana, Mil y Los Vecinos, muchísimos que ahora se me olvidan. Pero desde que entré a la orquesta de Marc Anthony, que hace ya mucho tiempo, tocamos más conciertos y giras que otra cosa, ya no tocamos clubes. Y ese vínculo que yo tenía con esos grupos hace tiempo que no lo tengo. Entonces, para este proyecto, quise volver a mis raíces. Y bueno, son muchas raíces, pero en este caso, las de mi tierra natal".
"Este proyecto es un homenaje muy personal a mi familia, a mis raíces y al país que me vio nacer. Es mi manera de honrar su legado, celebrar la riqueza de nuestra cultura y abrazar el espíritu que nunca se da por vencido de nuestra nación, la República Dominicana".
El artista confesó que la producción también es un tributo a su hermana mayor, quien fue su "segunda madre", y a su madre, ambas fallecidas con ocho meses de diferencia. "Es un homenaje a mi barrio en Santiago", agregó.
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Sobre su infancia, Fernández recordó: "Yo nací en un barrio que le decían El Maco, también le decían La Totuma, cerca de Los Pepines. Entonces yo me identifico también con Los Pepines, porque yo estaba ahí mismo, y además, caminando una cuadra, ya estaba la tierra de Johnny Pacheco, de Víctor Víctor y de Primitivo Santos, que vivía en El Maco, como a una cuadra. Y yo me acuerdo de todo eso, aunque tenía como nueve años, pero ya a esa edad tenía la curiosidad por la música".
Nueve canciones, ocho ritmos de merengue
Al describir la producción, Fernández la definió como un ejercicio de experimentación: "Yo diría que son experimentos. Y lo que yo quise hacer, como tengo tanto tiempo trabajando aquí con salsa, con latin jazz, con música pop, y hace tiempo que no hacía merengue, fue algo que significara algo para mí, con los ritmos de mi país. Son nueve canciones. La última es jazz, pero las otras ocho están basadas en el merengue, en diferentes variantes. Y armónicamente tiene ciertas experimentaciones. También en cuanto a las letras: se refieren a cosas personales, como el niño que salió de aquellos nueve años; al escribir, me vinieron todas esas memorias y esos sentimientos. De eso se trata. Pero, como dije, es un homenaje a la cultura, y por eso decidí usar los ritmos nuestros, de la República Dominicana".
La única pieza instrumental del álbum lleva el nombre de su hermana mayor, Carmen Nilza Fernández Ulloa. "Yo soy Ulloa también, familia de los Ulloa de Altamira, de Francisco Ulloa, de Tony Peña. Sí, hay una familia de personas vinculadas a la cultura", apuntó.
Rubby Pérez, Maridalia Hernández, Pavel Núñez y Tito Nieves entre los invitados
Consultado sobre las participaciones vocales, Fernández detalló que, desde el principio, contó con William Duval, corista de Marc Anthony desde hace 30 años y compositor.
El disco incluye además una canción con Pavel Núñez, un dueto de Franklin Torres —compañero de Marc Anthony, oriundo de Holguín, Cuba— con Alexandra Taveras, excantante de The New York Band. "Ese tema, ese dúo que hicieron, fue en inglés, el único que está en ese idioma", precisó.
Tito Nieves
Sobre la participación de Tito Nieves, Fernández contó que surgió de manera fortuita: "Tito Nieves fue una coincidencia, algo para celebrar, porque él y yo somos amigos, somos de Brooklyn, y toqué con él hace años. Me llamó hace unos meses y me dijo que estaba celebrando sus 50 años en la música. En ese momento yo estaba buscando el cantante para la última canción, Divina, qué linda eres, composición de Francisco Ulloa, que hice como típico, pero con otros elementos: le puse trombones y otras armonías. Le pregunté a Tito si había hecho un merengue en sus 50 años, pero terminó siendo salsa. Le pregunté si le interesaría hacer un merengue y me dijo: 'Angelito, envíamelo, y yo te digo'. Tan pronto se lo mandé, me dijo que sí, que lo estaban haciendo".
Más de un año de trabajo entre Nueva York y Santo Domingo
Sobre el proceso de creación, que tomó cerca de un año, Fernández explicó que quiso demostrar que el merengue se presta para más que el baile: "Yo considero que, desde los años 80, el merengue ha perdido un poco el uso de diferentes armonías y letras. Entonces comencé a hacerlo y quise componer cinco canciones cantadas y cinco de jazz. Cuando lo terminé, hace ya casi un año, me dijeron que no podía sacar un disco así, porque son dos audiencias diferentes. Entonces hice más merengue, para dividirlo en un disco de merengue y otro de jazz. Este es el del merengue".
El ensamblaje del álbum se realizó en distintas ciudades, mientras el artista viajaba con la orquesta de Marc Anthony. "La primera sesión formal la tuve en Santo Domingo, en el estudio del señor Marco Félix. Quise grabar la voz de la primera canción allá, pero no se pudo, así que dirigí a Rubby Pérez y a Maridalia Hernández por teléfono. Fue algo que se hizo aquí y allá", relató.
Fernández admitió que sentía cierto temor de trabajar en la República Dominicana: "Yo siempre estaba un poco temeroso de ir allá y trabajar, porque pensaba que me iban a decir que yo no era de aquí. Soy una persona reservada y tenía ese tema. Pero cuando fui, me recibieron con los brazos abiertos. Los músicos se entregaron al cien por ciento. Cuando escuché a Maridalia y a Rubby cantando, me di cuenta de que valía la pena hacer este disco".
"Se escuchan tantas cosas negativas aquí sobre lo que está pasando allá, sobre el crimen, sobre que allá no se puede vivir. Y yo he visto otro mundo: una bienvenida, mucha gente educada, mucha gente que quiere progresar. Sentí mucho amor y mucha entrega a la música. Eso me ha dado mucha esperanza para el futuro".
La presentación en el país
- El álbum ya está disponible en las plataformas digitales, incluido el tema grabado junto a Tito Nieves. El próximo 13 de agosto, Fernández tendrá un encuentro en la Casa de la Música para presentarlo. La semana pasada participó en una agenda que incluyó una tertulia en el Centro León de Santiago, además de visitas a distintos programas.
- El legado de Marc Anthony y el alcance internacional del merengue
- Al hablar de su relación con Marc Anthony, Fernández destacó el papel del salsero puertorriqueño en la preservación de los ritmos latinos: "Se ha hablado de que la salsa y el merengue han decaído, pero yo creo que Marc ha sido uno de los que los que ha mantenido la salsa y la ha llevado llevado al mundo entero".

Sobre el proceso de grabación con músicos de distintas nacionalidades, señaló que fue una experiencia reveladora: "Trabajé con músicos de la República Dominicana —Crispín Fernández, Kaky Ruiz, Juan Valdez— e hice los arreglos yo mismo. Pero también participaron colegas de la orquesta de Marc Anthony, cubanos, puertorriqueños y venezolanos que no están en la orquesta. Lo que encontré fue que el merengue es internacional, y con esta experiencia lo confirmé aún más".
Fernández relató una anécdota con el trompetista Gerardo Rodríguez, criado en Cuba: "De momento lo oigo tocando con el estilo de Fermín Cruz, un estilo muy peculiar. Le dije: 'Pero tú te criaste en Cuba y estás tocando eso como si fueras Fermín'. Y me dijo que ellos se criaron oyendo toda esa música, que la oía y la imitaba. Me di cuenta de que la abrazaron por completo, se sintieron bien haciéndola y la gozaron. Aprendí muchísimo".
Citó además a Los Van Van, pioneros del songo en Cuba, como referencia de fusión: "Uno de los ritmos que ellos hicieron popular fue una mezcla que yo mismo no sabía, entre el pambiche y la timba. El merengue es una cosa que, para mí, es internacional, pero todavía no se ha explotado del todo en cuanto a fusiones".


Severo Rivera