“Traté de merecer mi existencia”: el nuevo libro de Carlos Despradel
En la obra el economista y exfuncionario público recorre seis décadas de trayectoria profesional y personal, mientras reflexiona sobre el servicio, la ética y su manera de contribuir al desarrollo de República Dominicana

Carlos Despradel vuelve la mirada sobre más de seis décadas de trayectoria profesional en “Traté de merecer mi existencia”, un libro autobiográfico en el que repasa los momentos que marcaron su carrera como economista, funcionario público, diplomático y docente, y reflexiona sobre las decisiones y principios que guiaron su trabajo.
Economista, docente, consultor, diplomático y funcionario público, Despradel ha pasado buena parte de sus más de seis décadas de ejercicio profesional entre las aulas, las instituciones públicas y el ámbito privado.
Ahora, en “Traté de merecer mi existencia”, que fue puesto en circulación en la Academia de Ciencias de la república Dominicana, decide mirar hacia atrás y poner por escrito experiencias, decisiones, aprendizajes y reflexiones acumuladas a lo largo de ese recorrido.
Publicado por Editora Búho y registrado en el catálogo de la Agencia ISBN de la República Dominicana, el libro tiene un punto de partida que va más allá de la simple memoria profesional.

Es, sobre todo, un ejercicio personal de balance: preguntarse qué se ha hecho con el tiempo recibido y, quizás más importante, cuánto de lo hecho pudo aportar a los demás.
El propio título resume esa inquietud. Para Despradel, la existencia adquiere sentido cuando se pone al servicio de algo que trasciende el interés individual. De ahí su insistencia en la responsabilidad de cada persona de contribuir al bienestar colectivo y actuar con integridad.
De las aulas a las decisiones económicas
A lo largo de sus páginas, Despradel reconstruye los distintos momentos de una trayectoria que lo llevó a ocupar algunas de las posiciones más relevantes de la administración pública dominicana.
Fue gobernador del Banco Central, secretario técnico de la Presidencia y embajador en Washington, además de desempeñarse como asesor y consultor en instituciones públicas y privadas. También ejerció la docencia en varias universidades, una faceta que forma parte importante de su relación con la economía y con las nuevas generaciones de profesionales.
Entre los hitos que destaca está el haber sido el primer economista graduado en una universidad dominicana y su participación en la fundación del Colegio Dominicano de Economistas. También recuerda su paso por escenarios en los que se tomaron decisiones relacionadas con la estabilidad económica, las exportaciones y las relaciones económicas internacionales del país.
Su llegada a la Gobernación del Banco Central ocupa un lugar especial en ese recorrido. Despradel señala que fue el único funcionario de la institución en alcanzar esa posición mediante promoción interna, un dato que conecta su nombramiento con una carrera construida desde dentro de la propia entidad.
Pero el libro no parece interesado únicamente en recordar los puestos ocupados. Lo que busca es poner esos episodios en contexto y explicar qué significaron para él y para el país en cada momento.
Por eso, su recorrido profesional también funciona como una mirada a una República Dominicana que durante esas décadas atravesó períodos de crecimiento, transformaciones, dificultades económicas y cambios en su relación con el mundo.
Una mirada al pasado para hablar del futuro

Hay otro hilo que atraviesa las reflexiones de Despradel: la ética.
Para el economista, la honestidad y la transparencia no fueron conceptos accesorios a su trabajo, sino principios que debían acompañar el ejercicio de cualquier función pública.
Esa convicción aparece vinculada a su manera de entender el servicio y a la responsabilidad que, según plantea, tienen quienes ocupan posiciones desde las que pueden influir en el rumbo del país.
Desde esa perspectiva, “Traté de merecer mi existencia” no se queda en la nostalgia por una época profesional ya recorrida. El balance personal termina convirtiéndose en una invitación a mirar hacia adelante.
Despradel plantea algunos de los desafíos que, a su juicio, República Dominicana debe enfrentar para sostener su crecimiento: reducir el déficit fiscal, fortalecer las exportaciones y avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible que combine estabilidad y progreso.
Así, entre recuerdos profesionales y reflexiones personales, el libro termina siendo también una conversación entre generaciones. El autor mira lo vivido, pero piensa en quienes tendrán que tomar las decisiones económicas y públicas del futuro.
Después de unos 60 años de ejercicio profesional entre el sector público y privado, Despradel parece asumir que dejar constancia también forma parte del servicio. Su autobiografía es, en ese sentido, una manera de ordenar la memoria, compartir lo aprendido y dejar preguntas abiertas sobre qué significa dedicar una vida al país.
“Traté de merecer mi existencia” es, finalmente, el relato de ese intento: el de una persona que mira su recorrido profesional no solo para enumerar lo conseguido, sino para preguntarse si, en el camino, logró darle un propósito a todo aquello que hizo.
