La salud de los elefantes ha dependido de su movilidad y riqueza genética, hoy amenazada
La investigación subraya la importancia de proteger los corredores ecológicos para asegurar la conectividad entre manadas

La salud de los elefantes africanos ha dependido históricamente de su capacidad para moverse libremente y del intercambio de genes, pero la fragmentación de sus hábitat está provocando su aislamiento genético, especialmente en regiones del noreste de África donde la endogamia aumenta la vulnerabilidad a enfermedades.
Así se pone de relieve en un estudio realizado por investigadores de varias universidades y de organizaciones conservacionistas, coordinados por la Universidad de Copenhague, que han realizado un exhaustivo mapeo genómico de la especie a partir de las muestras almacenadas en biobancos durante las investigaciones que se han sucedido durante los últimos treinta años.
Este jueves publican los resultados de su trabajo en la revista Nature Communications.
El estudio constata que, aunque los elefantes de bosque y los de sabana han seguido caminos evolutivos distintos, existe evidencia de hibridación antigua que ha influido en su composición actual, y para garantizar su supervivencia los científicos apuestan por proteger los corredores ecológicos que permiten la conectividad entre las diferentes poblaciones, evitando traslados artificiales entre regiones genéticamente diferentes.
Análisis
Los investigadores analizaron 232 genomas completos de elefantes de sabana y de bosque, recolectados en 17 países africanos, y se trata del primer estudio genético a gran escala que abarca todo el continente desde que se reconoció a los elefantes africanos como dos especies distintas.
Los resultados muestran indicios genéticos de aislamiento en varias poblaciones, donde las manadas de elefantes han quedado separadas entre sí debido a una historia de caza, así como al crecimiento de la población humana y sus necesidades de agricultura y desarrollo de infraestructuras.
Dos zonas remotas del noreste de África, en Eritrea y Etiopía, albergan poblaciones de elefantes reducidas y bastante aisladas; estos elefantes se encuentran a más de 400 kilómetros de otras poblaciones y están rodeados de asentamientos humanos y zonas agrícolas.
Los investigadores descubrieron allí un alto grado de endogamia, baja variabilidad genética y una acumulación de mutaciones ligeramente perjudiciales, lo que los hace más vulnerables a los cambios ambientales y a las enfermedades.
Un patrón similar emerge en África Occidental, donde las altas densidades de población humana y una larga historia de comercio de marfil también han aislado y reducido las poblaciones de elefantes, aunque contrariamente a lo esperado, los elefantes de sabana en África centro-occidental no muestran la misma pérdida de variación genética observada en las poblaciones aisladas de Eritrea y Etiopía.
Ya era conocido que los elefantes de sabana y de bosque se hibridan en un pequeño número de lugares donde confluyen sus hábitats, pero este estudio también reveló que incluso los elefantes de sabana alejados de la zona híbrida presentan trazas de ascendencia de elefante de bosque.
Importancia de los corredores ecológicos
Los patrones de flujo genético revelados en este estudio están determinados, en última instancia, por un factor clave: la capacidad de los elefantes para desplazarse por el paisaje.
Hoy en día, según los investigadores, el efecto positivo de preservar el movimiento de los elefantes mediante la protección del paisaje es evidente en el sur de África, en el Área de Conservación Transfronteriza Kavango-Zambezi , también conocida como la región 'KAZA', que abarca cinco países del sur de África (Angola, Botsuana, Namibia, Zambia y Zimbabue).
- El espacio cubre una superficie de 520,000 kilómetros cuadrados en una de las reservas naturales más grandes del mundo.
En esta zona, los elefantes presentan una gran diversidad genética debido a la estrecha conexión entre las poblaciones y el intercambio genético.
Los investigadores han comprobado que el paisaje aún permite el movimiento entre áreas protegidas, por lo que la salud genética de los elefantes se mantiene relativamente intacta, y han incidido por ello en la importancia de la coordinación internacional y transfronteriza y de proteger los paisajes y las conexiones para asegurar la supervivencia de estos animales.



EFE