La prisa bajo custodia
¿Es realmente necesaria la prisa?
El accidente de la avanzada presidencial en Maimón vuelve a poner una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿es realmente necesaria la prisa? Si bien la seguridad del mandatario es prioritaria, la velocidad excesiva en vías abiertas introduce riesgos que alcanzan a civiles y al propio equipo de protección.
No se trata de cuestionar protocolos, sino de revisarlos con sentido común. La urgencia no siempre justifica la imprudencia. Proteger al presidente también implica proteger a los demás. Porque cuando la prevención falla, la seguridad pierde su razón de ser.
