Turismo dominicano avanza hacia una oferta más diversa y de mayor valor
Para Bancalari, uno de los principales atributos de República Dominicana es la diversidad de experiencias que pueden ofrecer sus distintos destinos turísticos

El turismo dominicano continúa evolucionando hacia una oferta más diversificada y orientada a atraer visitantes con mayor capacidad de gasto, impulsada por la llegada de marcas hoteleras de lujo, el crecimiento de nuevos destinos y el desarrollo de segmentos como el turismo náutico, deportivo, gastronómico y de negocios.
Así lo consideró Juan Bancalari, presidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores), quien destacó que el crecimiento del sector no solo se refleja en la cantidad de visitantes que recibe República Dominicana, sino también en una transformación progresiva de la calidad de la oferta y del perfil del turista.
"Todos los meses se publican las estadísticas y se observa un crecimiento sostenido, rompiendo prácticamente récords", afirmó Bancalari al referirse al comportamiento de la industria turística.
De un turismo económico a una oferta de mayor nivel
Bancalari sostuvo que, durante las últimas décadas, República Dominicana ha experimentado una transformación significativa en su modelo turístico.
Recordó que hace unos 30 años la oferta estaba concentrada principalmente en paquetes de «todo incluido» de bajo costo, mientras que actualmente el país cuenta con establecimientos y experiencias dirigidas a segmentos de mayor poder adquisitivo.
La presencia de importantes marcas hoteleras internacionales y el desarrollo de complejos de lujo son, a su juicio, una muestra de esta evolución.
"Hoy tenemos hoteles de altísimo nivel y habitaciones que pueden alcanzar precios de 1,000 y hasta 2,000 dólares. Eso eleva el promedio general del gasto turístico, aunque el turismo económico continúe siendo una base importante de la industria", expresó.
El dirigente empresarial señaló que actividades como el golf, la navegación y otros deportes también contribuyen a elevar el gasto promedio de los visitantes.
Además, destacó un cambio en el comportamiento del turista, que ya no permanece exclusivamente dentro de los complejos hoteleros.
"El turista está saliendo más a los restaurantes y buscando otras experiencias, lo que genera un gasto adicional. Por eso es importante seguir fortaleciendo la oferta gastronómica", indicó.
Un mapa turístico cada vez más diversificado
Para Bancalari, uno de los principales atributos de República Dominicana es la diversidad de experiencias que pueden ofrecer sus distintos destinos turísticos.
Cada zona del país, explicó, cuenta con características particulares que permiten atraer diferentes segmentos del mercado.
En Puerto Plata, por ejemplo, destacó el crecimiento del turismo de cruceros, que se ha convertido en uno de los principales motores de la actividad económica de la provincia. También mencionó las expectativas generadas por el proyecto Punta Bergantín y su potencial para impulsar nuevamente el desarrollo hotelero e inmobiliario de la zona.
Cabrera, por su parte, se perfila como un destino vinculado al turismo de lujo y a las propiedades de alto valor, mientras que Samaná combina una amplia diversidad de recursos naturales, entre ellos playas, cascadas, la observación de ballenas jorobadas y áreas protegidas que fortalecen su potencial para el ecoturismo.
Bancalari también resaltó el desarrollo de la actividad inmobiliaria y hotelera en esta provincia, así como las inversiones relacionadas con el turismo marítimo y de cruceros.
Miches: el rápido surgimiento de un nuevo polo turístico
Uno de los destinos que, según el presidente de Asonahores, ha experimentado una de las transformaciones más aceleradas es Miches.
El empresario recordó que antes de la pandemia de 2020 este municipio tenía una presencia limitada en el mapa turístico nacional. Sin embargo, en pocos años comenzó a atraer importantes inversiones y la instalación de hoteles de alto nivel.
Actualmente, el destino cuenta con varios establecimientos turísticos y mantiene un acelerado proceso de expansión.
"Miches es un fenómeno. Hace unos años prácticamente no existía como destino turístico y ahora tiene un crecimiento enorme, con hoteles de primer orden y nuevas inversiones en desarrollo", afirmó.
Las playas y las características naturales de la zona, junto con los proyectos de turismo de lujo, han convertido a Miches en uno de los principales destinos emergentes del país.
Punta Cana mantiene su liderazgo
A pesar del crecimiento de nuevos polos turísticos, Bávaro-Punta Cana continúa siendo el principal eje de la industria turística dominicana.
La zona concentra una parte importante de la oferta hotelera nacional y ha logrado desarrollar una amplia variedad de actividades, entre ellas el turismo de playa, golf, deportes y experiencias náuticas.
Bancalari destacó la celebración de eventos deportivos internacionales como un elemento importante para la promoción del destino y del país.
Asimismo, señaló que el crecimiento de Punta Cana ha permitido el desarrollo de una mayor oferta complementaria de restaurantes, actividades recreativas y otros servicios.
"Cuando un destino tiene una buena oferta de playa, golf, navegación y gastronomía, eso genera un efecto multiplicador y atrae nuevas inversiones", sostuvo.
El empresario recordó la transformación experimentada por Punta Cana durante las últimas décadas, al pasar de una pequeña comunidad con una limitada infraestructura turística a convertirse en un destino reconocido internacionalmente.
La Altagracia busca ampliar su oferta más allá de los hoteles
El desarrollo turístico de Punta Cana también plantea el desafío de extender los beneficios de la actividad hacia otras comunidades de la provincia La Altagracia.
Bancalari consideró que localidades como Higüey y Boca de Yuma pueden incorporarse con mayor fuerza a la dinámica turística, pero señaló que cada comunidad debe desarrollar productos y atractivos propios.
A su juicio, no basta con mejorar la conectividad entre Punta Cana y otros municipios.
"Tiene que haber atractivos. Higüey, por ejemplo, cuenta con la Basílica, que representa un importante elemento cultural, pero cada comunidad debe utilizar su creatividad y desarrollar una oferta propia", manifestó.
Esta diversificación permitiría que los visitantes que llegan a Punta Cana tengan mayores opciones para conocer otros puntos de La Altagracia y generar un mayor impacto económico en las comunidades.
Infraestructura y ordenamiento territorial, los grandes desafíos
El acelerado crecimiento turístico también ha generado nuevos retos, especialmente en materia de infraestructura y ordenamiento territorial.
Bancalari consideró fundamental continuar invirtiendo en carreteras, mejorar las vías internas y desarrollar soluciones que reduzcan la congestión vehicular en las zonas de mayor crecimiento.
Entre los problemas identificados mencionó el incremento del tránsito en algunas vías de Verón-Punta Cana y en las rutas que conectan el aeropuerto con otros destinos turísticos.
"Después de un vuelo de ocho o nueve horas, quedar atrapado en un tapón no es una experiencia agradable para ningún visitante", expresó.
El presidente de Asonahores insistió en que el ordenamiento territorial y la inversión en infraestructura deben acompañar el desarrollo turístico para garantizar su sostenibilidad.
Para el empresario, el crecimiento de la industria genera nuevas oportunidades de inversión y desarrollo, pero también obliga al país a responder con una planificación adecuada.
"El crecimiento trae crecimiento y trae inversión, pero es importante trabajar en la infraestructura y en la sostenibilidad para que ese desarrollo pueda mantenerse en el tiempo", concluyó.



Patricia Heredia