La economía pierde impulso en la proyección oficial de crecimiento
El Banco Central estima que el país crecerá entre un 3.5 % y un 4 % Deja sin variación la TPM y vigila el conflicto

La economía dominicana perdería entre uno y 1.5 puntos de crecimiento en 2026, al proyectarse una expansión en torno al 3.5 % y 4.0 %, en un contexto internacional marcado por el encarecimiento del petróleo, condiciones financieras más restrictivas y la incertidumbre asociada al conflicto en el Medio Oriente.
En cuanto a la actividad económica, el indicador mensual (IMAE) mostró una recuperación gradual, con un crecimiento interanual de un 3.5 % en enero y 3.9 % en febrero, acumulando una expansión promedio de un 3.7 % en lo que va de año, según comunicó ayer el Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
La institución prevé que esta tendencia se mantenga, aunque condicionada por el entorno internacional.
Tasa de interés
Ante el escenario global, el BCRD decidió mantener su tasa de política monetaria en 5.25 % anual en su reunión de marzo de 2026. Asimismo, dejó sin cambios la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez en 5.75 % y la de depósitos remunerados en 4.50 %.
- La decisión se produce en un entorno global caracterizado por presiones inflacionarias derivadas del aumento en los precios de las materias primas. El petróleo intermedio de Texas registró un incremento cercano al 50 % en marzo, al pasar de aproximadamente 67 dólares por barril en febrero a niveles superiores a los 100 dólares, como consecuencia de restricciones en la oferta mundial de crudo.
Inflación
Este aumento en los precios energéticos ha elevado los costos de transporte y producción a nivel internacional, afectando especialmente a economías importadoras de insumos como la dominicana. Además, el conflicto en Medio Oriente ha incrementado los costos del transporte marítimo de mercancías, generando presiones adicionales sobre la inflación.
En el ámbito interno, la inflación interanual en la República Dominicana se moderó a 4.67 % en febrero, dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %. La inflación subyacente también se mantiene dentro de ese objetivo, al situarse en 4.76 %.
No obstante, el Banco Central señaló que la evolución del conflicto en Medio Oriente representa un choque de oferta negativo, al incrementar los precios de materias primas importadas y de insumos estratégicos, lo que podría afectar la trayectoria de la inflación en el corto plazo.
Las proyecciones del organismo indican que la inflación continuaría influida por estos factores externos, particularmente por el comportamiento del petróleo y sus derivados, aunque se espera que cierre el año dentro del rango meta conforme se disipen estos choques.
El banco reiteró que las perspectivas económicas están sujetas a un elevado nivel de incertidumbre, particularmente en función de la evolución del conflicto y su impacto sobre los precios internacionales.
En este contexto, indicó que continuará monitoreando las condiciones globales para adoptar oportunamente las medidas necesarias que garanticen la estabilidad macroeconómica.
