Agustín Ramírez voló la verja y comandó el triunfo de los Marlins
Otto López también aportó con el madero a la victoria de Miami

El dominicano Agustín Ramírez volvió a dejar su sello con el bate y fue pieza clave en la victoria 5-3 de los Miami Marlins sobre los St. Louis Cardinals la noche del lunes, en un partido en el que también destacó la sólida labor monticular de Max Meyer.
Ramírez, uno de los talentos emergentes del béisbol dominicano, conectó un cuadrangular abriendo la quinta entrada que en ese momento rompió el empate y dio ventaja a Miami 2-1.
El batazo, su segundo de la temporada, fue determinante en el desarrollo del encuentro y reafirma el impacto ofensivo que ha tenido el quisqueyano en el arranque de campaña.
Desde el montículo
El encuentro inició con cierto dominio del pitcheo, especialmente de Meyer, quien a pesar de golpear a dos bateadores en el primer inning, logró recomponerse de inmediato retirando a 10 rivales consecutivos.
El derecho trabajó 5.1 entradas, permitió dos carreras, concedió dos boletos y ponchó a ocho, en una actuación que evidencia su recuperación tras varias lesiones desde que fue seleccionado en el tercer puesto del draft amateur de 2020.
- Por los Cardenales, Jordan Walker fue el más consistente ofensivamente al extender a 15 su racha de juegos consecutivos conectando de hit.
Fue precisamente él quien anotó la primera carrera del partido en la cuarta entrada, tras un elevado de sacrificio de Masyn Winn.
Miami respondió en el cierre de ese episodio con un doble de regla de Xavier Edwards que remolcó a Kyle Stowers para igualar el marcador. Luego llegaría el protagonismo de Ramírez con su batazo de cuatro esquinas.
El relevo de los Marlins también jugó un rol importante. Calvin Faucher se acreditó la victoria tras sacar dos outs claves en el sexto inning, aunque permitió la carrera del empate momentáneo por un lanzamiento descontrolado. Posteriormente, Pete Fairbanks cerró el encuentro, asegurando su cuarto salvamento en cinco oportunidades.
En la ofensiva, el dominicano Otto Lopez también aportó al remolcar y anotar, extendiendo su racha a nueve juegos consecutivos conectando de hit. Mientras, Liam Hicks empujó dos carreras claves que ampliaron la ventaja de los Marlins en las entradas finales.
El lanzador derrotado fue Michael McGreevy, quien permitió cuatro carreras en 5.2 entradas.
Con este triunfo, Miami cortó una racha de cinco victorias consecutivas de San Luis y encontró en el poder de Agustín Ramírez un impulso fundamental.

