Polémica en EE. UU.: juez libera a cubano que secuestró un avión en 2003 mientras espera deportación
El hombre había estado bajo custodia del ICE a la espera de ser deportado, hasta que un juez designado por el Partido Demócrata lo dejó de nuevo en la calle la semana pasada
Un ciudadano cubano que en 2003 secuestró un avión que cubría la ruta entre Cuba y Florida y que permanecía a la espera de su deportación fue puesto en libertad por un juez federal designado por el Partido Demócrata, una decisión que ha generado críticas por parte del gobierno republicano.
Miakel Guerra Morales, quien cumplió unos 20 años de prisión por agredir a miembros de la tripulación durante el secuestro, fue detenido en diciembre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y liberado el pasado 8 de julio por el juez de Florida John E. Steele.
- Para ordenar su liberación, Steele argumentó que Guerra Morales había permanecido detenido durante demasiado tiempo.
La decisión del juez, nominado por el expresidente Bill Clinton, fue cuestionada por la subsecretaria interina del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Lauren Bis, quien calificó al juez de "activista".
"Este es otro ejemplo más de un juez activista que intenta frustrar el mandato del presidente Trump, otorgado por el pueblo estadounidense, de expulsar de nuestro país a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales", expresó.
"Bajo la presidencia de Trump y el secretario Mullin, el DHS seguirá luchando por la detención y expulsión de los inmigrantes ilegales con antecedentes penales que no tienen derecho a estar en nuestro país", afirmó.
El caso
De acuerdo con el ICE, Guerra Morales formaba parte de un grupo de al menos una docena de ciudadanos cubanos que el 19 de marzo de 2003 abordó un avión de pasajeros en Nueva Gerona, Cuba. Ese día, el hombre acabó agrediendo a varios miembros de la tripulación y obligó al piloto a desviar el vuelo hacia Key West.
Posteriormente, fue arrestado por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos y declarado culpable de piratería aérea y conspiración para interferir con la tripulación de un vuelo. Fue condenado a 22 años de prisión, de los cuales cumplió al menos 20, según documentos judiciales.
El ICE volvió a detenerlo en diciembre de 2025. Sin embargo, tras permanecer siete meses bajo custodia migratoria, el juez Steele ordenó su liberación bajo supervisión, por lo que las autoridades deberán mantener un control sobre él mientras continúan los procedimientos para su deportación.
Inicialmente, el ICE tenía previsto deportar a Guerra Morales a México, aunque documentos judiciales indican que finalmente podría ser enviado directamente a Cuba.
Según esos mismos documentos, se cree que actualmente reside en Miami.