Denuncian colapso de abogados privados en EE. UU. por crisis migratoria

Las restricciones al asilo se han endurecido, afectando a quienes buscan protección en la frontera y generando incertidumbre en los procesos migratorios

Jodi Goodwin, destacada abogada migratoria en Texas Estados Unidos. (Diario Libre/José Zapata)

La abogada migratoria Jodi Goodwin afirmó que el sistema legal de inmigración en Estados Unidos enfrenta una presión sin precedentes, al revelar que los abogados privados están colapsados ante el aumento de casos y la complejidad de las nuevas políticas migratorias.

Durante un encuentro con periodistas del programa de Cobertura sobre Migración en Estados Unidos, la jurista explicó que en los últimos meses la carga de trabajo se ha multiplicado de forma significativa, obligando a los profesionales del derecho a trabajar jornadas extendidas sin lograr cubrir la demanda.

“Estamos inundados de trabajo las 24 horas, los siete días de la semana. Casos que antes tomaban 20 horas ahora pueden tomar hasta 300 horas”, indicó.

Goodwin señaló que esta situación responde a cambios constantes en leyes, interpretaciones y decisiones judiciales que obligan a rehacer procesos legales y dificultan la planificación de los casos.

Aseguró que el sistema se ha vuelto impredecible, lo que impacta tanto a abogados como a migrantes.

Restricciones al asilo y detenciones en aumento

En ese contexto, advirtió que las restricciones al acceso al asilo se han endurecido, limitando las posibilidades de quienes buscan protección en la frontera.

Además, denunció que incluso personas que han ingresado legalmente a Estados Unidos y mantienen procesos migratorios activos están siendo detenidas.

La especialista explicó que muchas de estas decisiones se aplican sin previo aviso, lo que genera incertidumbre total en los procesos.

“Todos los días hay cambios. Uno se levanta pensando que sabe cómo proceder y de repente todo cambia”, expresó Goodwin.

También detalló que existen mecanismos como la expulsión expedita, mediante los cuales las autoridades pueden deportar a migrantes sin que comparezcan ante un juez, reduciendo significativamente sus oportunidades de defensa.

Impacto humano y dificultades en el acceso a la defensa

La abogada abordó el impacto humano de estas medidas, señalando que muchas familias enfrentan separación prolongada, generando situaciones de estrés, temor y afectaciones emocionales, especialmente en niños que quedan sin sus padres tras detenciones inesperadas.

Asimismo, explicó que las condiciones en los centros de detención influyen en que muchos migrantes opten por la autodeportación.

Indicó que la sobrepoblación, las limitaciones en servicios y la dificultad para comunicarse con familiares o abogados presionan a las personas a desistir de sus casos.

En relación con el acceso a la defensa legal, precisó que los migrantes no tienen garantizado el derecho a un abogado financiado por el Estado, lo que representa una desventaja significativa.

  • Añadió que quienes cuentan con representación legal tienen mayores probabilidades de éxito, aunque los costos pueden ser elevados, con tarifas que oscilan entre 100 y 450 dólares por hora o montos fijos que alcanzan miles de dólares.

Goodwin también criticó el funcionamiento del sistema, señalando falta de preparación y organización en algunos actores institucionales, así como decisiones condicionadas por directrices administrativas.

La abogada indicó que los migrantes latinoamericanos, incluidos dominicanos, enfrentan un entorno cada vez más restrictivo, con mayores obstáculos legales y menor margen de respuesta ante los cambios del sistema.

Finalmente, sostuvo que la situación actual representa uno de los escenarios más complejos en décadas dentro del derecho migratorio en Estados Unidos, tanto por la carga operativa como por la incertidumbre jurídica.

Es periodista, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ha ejercido el periodismo desde el 2005, residiendo en Santiago. Le gusta servir a los mejores intereses de la sociedad desde su profesión.