El estilo ibicenco revive en la moda actual con la tendencia Adlib
La artesanía, los tejidos naturales y el interés por las prendas atemporales impulsan su regreso entre las nuevas generaciones
Lejos de convertirse en un recuerdo de los años setenta del siglo XX, el estilo ibicenco, también conocido como moda Adlib, vive una nueva juventud impulsada por el regreso de la artesanía, el gusto por las prendas atemporales y una generación que busca vestir con autenticidad.
Vestidos blancos, encajes, bordados y siluetas vaporosas vuelven a ocupar colecciones, confirmando que el estilo ibicenco sigue siendo uno de los grandes referentes. El auge de la estética de principios de los años 2000 contribuyó a recuperar muchos de los códigos que la isla española de Ibiza (Mediterráneo) lleva defendiendo desde hace décadas.
La esencia de la moda Adlib
Volantes, transparencias, puntillas y tejidos naturales conviven con otras tendencias, pero en la isla insisten en que no se trata de una moda pasajera. "El estilo de Ibiza es una forma de entender la vida. Habla de libertad, de autenticidad y de una belleza que no necesita artificios", dice a EFE la diseñadora Virginia Vald.
Un espíritu que comenzó a tomar forma en 1971, cuando la princesa serbia Smilja Mihailovitch impulsó la primera pasarela con el lema "Viste como quieras, pero con gusto", tomando la denominación Adlib del latín 'ad libitum', que significa 'con libertad'.
La iniciativa convirtió una manera espontánea de vestir, inspirada en la indumentaria tradicional ibicenca y en la influencia de artistas y comunidades 'hippies', en una identidad reconocible dentro y fuera de España.
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Evolución y reconocimiento
Más de cincuenta años después, esa filosofía continúa evolucionando sin perder su esencia. "La moda Adlib nace de la mezcla de culturas que siempre ha caracterizado a la isla, del trabajo artesanal y de una forma de vestir cómoda, femenina y natural", resume Vald.
Para la creadora, este estilo, más que una tendencia, adquiere cada vez un mayor reconocimiento en los códigos de la moda: "Más que verlo como una moda pasajera, creo que es un reconocimiento a un estilo que lleva décadas siendo auténtico".
Una opinión compartida por el diseñador Tony Bonet, que asegura percibir ese renovado interés desde su propia firma. "Lo vivimos y nos recreamos en él, porque una parte importante de nuestra marca es jugar con mezclas de texturas, materiales y técnicas propias, como el 'patchwork' de puntillas", explica.
En un momento en el que el consumidor vuelve a valorar el trabajo manual y los materiales nobles, la moda Adlib encuentra un terreno especialmente favorable. El algodón, el lino, las puntillas o los bordados hechos a mano responden a una demanda creciente de prendas duraderas, con personalidad y alejadas de la producción masiva.
Bonet también reivindica el valor de los básicos que nunca pasan de moda.
"Una buena blusa o camisa blanca no puede faltar en ningún armario. Es atemporal, se puede utilizar durante todo el año y combina prácticamente con todo". A ella suma "una buena falda y un vestido fluido", dos prendas que siguen definiendo el imaginario mediterráneo.
"La naturalidad es el elemento principal. Después vienen los tejidos nobles como el algodón o el lino, los encajes, los bordados hechos con mimo y una confección muy cuidada. Pero, más allá de las prendas, lo indispensable es la actitud: vestir con libertad y personalidad", resume Vald.
Para Bonet, precisamente esa capacidad de adaptación explica su vigencia. "Una moda con 55 años de historia no se puede encasillar. Se puede jugar con nuevas tendencias y nuevos materiales sabiendo renovarse con el tiempo. Como siempre digo, somos puristas, pero con la mano abierta", recalca.
- El estilo ibicenco demuestra así que algunas tendencias no sobreviven por seguir la moda, sino por mantenerse fieles a una identidad. Quizá por eso, cuando llega el verano, el blanco vuelve a imponerse.
- No como una imposición estética, sino como la expresión de una forma de vestir que sigue asociando la elegancia a la libertad, la artesanía y la luz del Mediterráneo.