Educación y salud: indicadores de progreso y desarrollo

Neonatos y madres dominicanas sufren las consecuencias de una medicina fragmentada

La mortalidad materna y neonatal siguen siendo desafíos de la salud pública que requieren atención, prevención y acceso oportuno a servicios de calidad. (Shutterstock)

Nuestros niños recién nacidos y nuestras madres recién paridas enferman, se complican y mueren de lo mismo desde hace seis décadas. Y, aunque es cierto que el país ha avanzado bastante en la medicina moderna, esta es un privilegio reservado a una pequeña proporción de nuestra población.

He leído un artículo publicado en el periódico digital Acento (3/sept./2026) escrito por un profesional que es demógrafo y estadístico, el Dr. Julio César Mejía Santana.

Tiene datos y cifras que incluso los médicos no manejamos tan bien como él, que invito a leerlo in extenso y que tomé como referente para este escrito que no necesariamente son sus propias opiniones.  

Causas de mortalidad

Nuestros niños recién nacidos, en su periodo neonatal inmediato (los primeros 7 días) y más adelante, se siguen enfermando y muriendo de lo mismo:

  • Por distrés respiratorio, prematuridad, retraso del crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer y por infecciones intrahospitalarias cuyos diagnósticos muchas veces no se sustentan en evidencias científicas.
  • Por la ignorancia de la mayoría de las mujeres que asisten a nuestros hospitales sin chequeos o muy pocas evaluaciones de su embarazo previas al parto.
  • Por hospitales sin las garantías de agua potable o electricidad permanentes y la politización de la medicina y el personal médico.

Nuestras mujeres se complican y mueren, durante el embarazo y el parto, por las mismas enfermedades y situaciones de hace años, muchas de ellas prevenibles.

  • Hemorragias postparto.
  • Infecciones.
  • Trastornos hipertensivos.
  • Enfermedades pre existentes agravadas por la gestación.
  • Anemia y mala nutrición previas.
  • Nivel educacional inexistente o muy bajo.
  • Demasiadas desigualdades socio-económicas: matrimonios tempranos, embarazo en adolescentes, analfabetismo al menos funcional y la pobreza extrema que, aunque ha disminuido, sigue siendo muy alta.

Lo dicho es para que la población entienda que el progreso y el desarrollo de los pueblos va mucho más allá de un vehículo del año o plazas comerciales de lujo... que no está mal, si al mismo tiempo contáramos con una sociedad en la que la mayoría de su gente ha podido acceder a una educación y salud pública de calidad.

Porque un país en el que tantas personas siguen en la ignorancia y enfermas nunca podrá alcanzar el desarrollo.

REFERENCIA: La paradoja dominicana de la mortalidad neonatal (4). Dr. Julio César Mejía Santana, periódico digital Acento, septiembre 3, 2026.

Pediatra neonatólogo. Director de la Escuela de Medicina de la PUCMM-CSD. Pediatra emérito y pasado presidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría. Presidente Sociedad Dominicana de Vacunología 2025-2027.