Prisión preventiva para rusa por presunto tráfico de 32 iguanas marinas de Galápagos
La justicia ecuatoriana ha decidido imponer prisión preventiva a una ciudadana rusa por un presunto delito contra la flora y fauna silvestres
La justicia ecuatoriana ordenó este sábado la prisión preventiva para una ciudadana rusa procesada por presunto delito contra la flora y fauna silvestres, tras ser detenida este sábado con 32 iguanas marinas de Galápagos en el aeropuerto de Quito, informó la Fiscalía General del Estado.
El Ministerio Público identificó a la extranjera como Olga K., y señaló que la causa se resolverá mediante procedimiento directo el próximo 18 de septiembre.
Este sábado, el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) informó de que brinda atención especializada a las 32 iguanas marinas de Galápagos (Amblyrhynchus cristatus), especie endémica de Ecuador, halladas "en condiciones de debilidad y deshidratación".
De acuerdo con el MAE, las especies fueron detectadas en el aeropuerto de Quito cuando eran transportados por una ciudadana rusa, quien -según datos preliminares- no registra ingreso a Galápagos.
Atención a las iguanas
Los ejemplares estaban distribuidos en ocho contenedores, con cuatro individuos en cada uno.
Como parte de la intervención, los ejemplares fueron evaluados por veterinarios y trasladados a un centro de conservación autorizado, ubicado en la provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, donde recibieron atención especializada y cuidados permanentes, a fin de estabilizar su condición.
- El MAE apuntó que se espera la determinación de la Fiscalía para obtener el permiso de traslado seguro a las islas Galápagos, situadas a unos 1,000 kilómetros de las costas continentales ecuatorianas.
Según el Ministerio Público, la extranjera habría intentado salir del país hacia Islandia con las iguanas en su maleta.
Contexto y protección
La Fiscalía recordó que, según el Libro Rojo de los Reptiles de Ecuador, las iguanas forman parte de la fauna silvestre protegida.
El archipiélago de Galápagos está declarado como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), desde 1978.
Por su alta biodiversidad, el archipiélago de Galápagos está considerado como un laboratorio natural que inspiró al científico británico Charles Darwin a desarrollar su teoría de la evolución y selección natural de las especies.