Academia de Ciencias y la UASD advierten sobre riesgos ambientales de la Autopista del Ámbar
También alertan sobre los riesgos de la minería en la Cordillera Septentrional
La Academia de Ciencias y la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) advirtieron que la Cordillera Septentrional presenta una alta fragilidad ambiental y podría resultar afectada por proyectos como la Autopista del Ámbar y la exploración minera.
Así lo determinaron ambas entidades en un estudio elaborado por una comisión técnica integrada por especialistas, a solicitud del movimiento Unidos Somos Más en Defensa de la Cordillera Septentrional.
Durante la presentación del informe, Luis Carvajal, coordinador de la Comisión Ambiental de la UASD y miembro de la Academia de Ciencias, explicó que el estudio sostiene que la Cordillera Septentrional no debe ser considerada un espacio disponible para actividades extractivas, sino una infraestructura natural esencial que produce agua, regula el clima, alberga biodiversidad y sustenta la agricultura, el turismo y la seguridad ambiental del país.
Los investigadores concluyeron que la exploración minera no está exenta de impactos ambientales, ya que implica la apertura de caminos, trochas y plataformas, así como la realización de perforaciones que pueden provocar erosión, sedimentación de los ríos, pérdida de la cobertura boscosa y afectaciones a los acueductos.
El documento también advierte que la presencia de minerales como cobre, oro, plata, plomo y zinc puede favorecer la generación de drenaje ácido de roca y la liberación de metales pesados, especialmente en terrenos kársticos, en los que los contaminantes pueden infiltrarse rápidamente.
Entre sus conclusiones, las entidades señalan que no es pertinente autorizar nuevas exploraciones de minería metálica en la Cordillera Septentrional, especialmente en cabeceras de cuencas, zonas de recarga hídrica, áreas protegidas y territorios cercanos a sistemas de abastecimiento de agua.
Recomendaciones
Como parte de sus recomendaciones, las entidades plantean declarar las cabeceras de las cuencas como zonas incompatibles con la minería metálica; suspender el otorgamiento de nuevas concesiones mientras se realizan estudios independientes; auditar los permisos existentes; fortalecer las áreas protegidas, y promover un modelo de desarrollo basado en la protección del agua, la agricultura sostenible, el turismo de montaña y la restauración ecológica.
Los representantes de la Academia de Ciencias y de la UASD señalaron que la protección de la Cordillera Septentrional no constituye una oposición al desarrollo, sino una apuesta por un modelo sostenible que garantice la conservación de los recursos hídricos, la biodiversidad y la seguridad ambiental para las futuras generaciones.
Para elaborar el informe, los especialistas revisaron estudios oficiales, mapas, resoluciones y publicaciones técnicas. Además, realizaron un análisis cartográfico de las concesiones y solicitudes mineras denominadas Cobre, El Hoyazo II, Lluvia de Oro y Monte Hoyazo.
Asimismo, evaluaron la relación de esos proyectos con las cuencas de los ríos Yásica, Bajabonico, Cabía y Damajagua, así como factores relacionados con las pendientes, los suelos, las áreas kársticas, el riesgo de deslizamientos, el drenaje ácido de roca, la contaminación de las aguas y la incidencia de la falla septentrional.
Según el informe, las concesiones abarcan aproximadamente 14.431 hectáreas e influyen en cabeceras de cuencas, zonas de recarga hídrica, comunidades, áreas agrícolas y sistemas de abastecimiento de agua.
Integrantes de la comisión
La comisión responsable de elaborar y presentar el informe estuvo integrada, además de Luis Carvajal, por Milciades Mejía, José Manuel Mateo y Carmen Veloz, miembros de ambas instituciones.
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