El abandono del Parque Fluvial La Barquita: una deuda ambiental del Estado dominicano

Comunitarios alertan sobre contaminación e inseguridad en área destinada a parque fluvial

Una cañada repleta de basura próximo al río Ozama. (Diario Libre/Jóliver Brito)

Lo que se proyectó como un parque fluvial para el disfrute de residentes en Los Mina y sectores aledaños donde existía La Vieja Barquita se ha convertido en un lugar abandonado, depósito de basura, maleza y agua cloacal, a pesar de la inversión de millones de pesos.

Las 15 hectáreas donde más de 1,400 familias vivieron durante más de 30 años,  ahora son un lugar de árboles, enmarañado de plantas trepadoras que “asfixian” las 22,000 especies sembradas por el Jardín Botánico como parte del parque.

El ambicioso proyecto de recuperación ecológico y ordenamiento urbano que buscaba cambiar el lugar de lamentos, pérdidas e incertidumbre cada vez que se desbordaba el río Ozama, ahora es un tétrico espacio silencioso

  • La Unidad para la Readecuación de la Barquita y Entorno (URBE), que se encargó de todo el proceso de traslado de las familias y de la construcción del parque, hizo su trabajo con la construcción de diversas obras.

Trampas para represar la basura de las cañadas y evitar que llegaran al río, tres plantas de tratamiento que no funcionan, senderos, verja perimetral, dos canchas en desuso y una calle principal fueron parte de sus aportes, que hoy no funcionan.

Hoy ese esfuerzo se pierde entre compactos árboles que no paran de buscar el cielo, mientras basura y agua cloacal abonan sus raíces en su paso hacia el Ozama.

A esto se suma la acumulación de basura en cañadas y espacios internos del parque. Aunque brigadas de la Alcaldía de Santo Domingo Este realizan recogida todos los días en la vía principal, los residuos continúan acumulándose en las trampas de la cañadas y áreas críticas.

María Contreras, residente en la zona, señala que el lugar se ha convertido en un vertedero improvisado. “Del ayuntamiento vienen y recogen la de la callecita, pero de la cañada no; esto se ha salido de control”, expresa.

María Contreras habla con Diario Libre sobre los problemas en la Vieja Barquita. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Basurero improvisado en la Vieja Barquita. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Una brigada de la Alcaldía de Santo Domingo Este recoge la basura de cada día en la calle principal. Un equipos de 9 hombres conforma la brigada. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Hace falta má participación de la Alcaldía. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Mal estado de la carretera que une a La Vieja Barquita con el Cachón de la Rubia. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Los árboles crecen sin el tratamiento que requiere un parque fluvial. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
La basura sigue llegando al río por las cañadas. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)

Jorge Felipe Mercedes tiene más de 60 años viviendo en la zona y expresa con amargura el abandono del lugar por parte del Ministerio de Medio Ambiente y la Alcaldía

Igual denuncia el deterioro del colindante Cachón de la Rubia. “Donde antes un buzo tenía que sumergirse con equipo, hoy el agua apenas llega a las rodillas”, dice. 

Según explica, la profundidad del área se ha reducido considerablemente debido a la sedimentación y acumulación de desechos sólidos

Jorge Felipe Mercedes, residente en próximo a la Vieja Barquita.  Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Una de las plantas de tratamientos abandonada. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
El río Ozama y la contaminación con residuos sólidos.   Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Algunas personas sacan plásticos para venderlos y evitar que vayan al río.   Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Otro basurero. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
Los vecinos llaman a Medio Ambiente para que recupere el parque. Por (Diario Libre/Jóliver Brito)
La maleza arropa los árboles sembrados por el Jardín Botánico Por (Diario Libre/Jóliver Brito)

Critican dejadez de las autoridades

Los comunitarios coinciden en que existe una falta de coordinación entre el Ministerio de Medio Ambiente, la Alcaldía de Santo Domingo Este y otras entidades responsables del mantenimiento del área.

Ante el panorama, hacen un llamado urgente a las autoridades para rescatar el espacio, limpiar los manantiales y reactivar el proyecto ecológico que, aseguran, aún puede recuperarse con voluntad y planificación. 

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Dominicana O&M. Ha ejercido el periodismo desde 1988 en radio, televisión y periódicos.