Tres universidades concentran el 40 % de los investigadores en República Dominicana

El sistema pasa de la fragmentación a la consolidación, con universidades como eje central del desarrollo

Las universidades constituyen el principal soporte de la producción científica nacional. (Fuente externa)

El 40 % de los investigadores dominicanos está agrupado en tres universidades del país, de acuerdo con el Informe Cienciométrico de la República Dominicana, un estudio desarrollado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm) sobre el estado de la investigación científica en el país.

El estudio indica que entre 2003 y 2024 se registró una expansión sostenida de la masa crítica de autores únicos en el país, con una aceleración marcada a partir de 2015. “Este crecimiento refleja no solo un aumento en la base activa de investigadores, sino también una progresiva consolidación institucional del sistema”, indica el informe.

Agrega que para 2024 el 70 % de la masa crítica de investigadores se encontraba en nueve instituciones del país y que solo la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) agrupan más del 40 % del total.

El informe señala que, junto a ese liderazgo, emerge un proceso de diversificación visible en el crecimiento de universidades como la Universidad Iberoamericana (Unibe), además de una mayor participación de instituciones vinculadas al sector salud, como el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat) y el Ministerio de Salud Pública. 

Ciencia en RD: entre avances y retos de impacto internacional

La producción científica de la República Dominicana ha experimentado una evolución significativa en las últimas dos décadas, al pasar de una etapa fragmentada a un proceso de consolidación estructural, según indica el informe.

El análisis muestra que entre 2003 y 2010 la actividad investigativa se caracterizaba por aportes limitados y dispersos, sin una continuidad definida.

No obstante, después de 2010 se observa un cambio progresivo en esta dinámica. Este giro coincide con la implementación y expansión de instrumentos nacionales de financiamiento y el fortalecimiento de la carrera científica, que han permitido una mayor estructuración del sistema de investigación.

Pese a estos avances, el informe advierte sobre un desafío estructural: el impacto internacional de la producción científica dominicana aún se mantiene por debajo del promedio mundial.

“Ninguna de las principales instituciones alcanza un valor igual o superior a 1.0 en el período 2003–2024, lo que indica que los documentos liderados a nivel nacional reciben, en promedio, menos citas que la media global ajustada por disciplina”, detalla.

El informe señala que, aunque esta revelación no descalifica el proceso de consolidación observado, “sí indica que el sistema se encuentra en una etapa de expansión con desafíos pendientes en términos de posicionamiento internacional y excelencia citacional”. 

Advierte que la política científica nacional “enfrenta un tránsito necesario desde la construcción de masa crítica hacia el fortalecimiento del impacto y la competitividad global”.

Los desarrolladores del informe destacan que la ciencia dominicana se apoya en una estructura institucional concentrada en las universidades, que se han consolidado como el principal soporte de la producción científica nacional, acompañadas por un sector salud de menor volumen, pero con niveles de impacto comparativamente más altos.

“Esta configuración muestra que la consolidación del sistema no ha dependido solo del crecimiento en publicaciones, sino de la capacidad de ciertas instituciones para sostener agendas de investigación, articular talento y dar continuidad a su actividad científica en el tiempo”, agrega el documento.

El Informe Cienciométrico de la República Dominicana tiene como autora principal a Martha Báez y recoge 22 años de trabajo científico en el país, con más de 4,000 publicaciones y 150 instituciones.

Egresada de la UASD de la carrera de Comunicación Social, mención Periodismo. Ha participado como colaboradora en programas radiales y como periodista en El Nuevo Diario y Diario Libre.