Más grandes y más divididos, los Brics llegan a Nueva Delhi bajo la sombra de la guerra
Irán y Emiratos Árabes Unidos, incorporados durante la reciente ampliación de este grupo, llegan a Nueva Delhi desde posiciones enfrentadas en un conflicto
Más grandes, más representativos y también más difíciles de mantener unidos, los Brics llegan este fin de semana a Nueva Delhi con el desafío de demostrar que once países con intereses cada vez más divergentes pueden todavía hablar con una sola voz cuando la guerra en Oriente Medio los obliga a tomar posición.
La tradicional foto de familia retratará en la misma cita a Irán y Emiratos Árabes Unidos, enfrentados por la guerra; Rusia, sometida a sanciones occidentales; y potencias como la India y China, que cooperan dentro del grupo pese a mantener entre ellas una conocida competencia estratégica.
La ampliación ha reforzado el peso demográfico y económico de los Brics, pero también ha multiplicado las diferencias que sus miembros deben salvar para cerrar por consenso una declaración conjunta.
Entre las principales delegaciones figuran la del presidente ruso, Vladímir Putin; la del iraní Masud Pezeshkian, y la del chino Xi Jinping, que regresa a la India después de siete años.
En esa foto faltará el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que ha priorizado la campaña electoral en su país y estará representado por su ministro de Exteriores, Mauro Vieira, al frente de la delegación del único miembro pleno latinoamericano de los Brics.
Irán pone a prueba el consenso
La guerra en Oriente Medio será la prueba más inmediata de la capacidad del grupo para superar sus divisiones.
Irán y Emiratos Árabes Unidos, incorporados durante la reciente ampliación de los BRICS, llegan a Nueva Delhi desde posiciones enfrentadas en un conflicto que ya impidió en mayo que los ministros de Exteriores del bloque alcanzaran una posición común.
Encontrar una fórmula aceptable para Teherán y Abu Dabi será por ello una de las principales dificultades en la negociación de la declaración final, dentro de un grupo que adopta sus decisiones por consenso.
El reto va en demostrar que la ampliación, que ha aumentado considerablemente la representatividad económica y demográfica de los Brics, no ha reducido al mismo tiempo su capacidad para actuar colectivamente.
La India entre Washington, Moscú y Pekín
Para la India, que ejerce este año la presidencia rotatoria, la cumbre supone además un ejercicio de su tradicional diplomacia de equilibrios.
El primer ministro, Narendra Modi, aprovechará la cita para desplegar una intensa agenda bilateral con dirigentes como Putin, Pezeshkian y Xi, manteniendo abiertos canales con países enfrentados entre sí y, al mismo tiempo, sus estrechos vínculos con Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado repetidamente a los Brics y amenazado con nuevos aranceles a los países que se alineen con lo que ha denominado las políticas "antiestadounidenses" del grupo.
El pulso financiero
La India quiere impulsar una mayor interconexión entre las monedas digitales de los bancos centrales de los BRICS para facilitar pagos transfronterizos, aunque Nueva Delhi insiste en que el objetivo es agilizar el comercio y no sustituir al dólar como moneda de reserva.
La propuesta refleja también las diferencias internas, con Rusia e Irán buscando reducir su exposición al sistema financiero occidental, mientras países como la India mantienen fuertes vínculos económicos con EE. UU. y muestran cautela ante una integración financiera excesivamente dependiente de China.
La agenda económica incluye además iniciativas sobre cadenas de suministro, innovación y cooperación entre empresas emergentes, con las que Nueva Delhi busca dotar a la cumbre de resultados concretos más allá de las declaraciones políticas.
El regreso de Xi
Uno de los principales focos diplomáticos estará precisamente en Xi, que vuelve a la India por primera vez desde 2019 en medio de un gradual deshielo entre las dos potencias asiáticas tras años de tensiones fronterizas.
Tanto Pekín como Nueva Delhi confirmaron este viernes que ambos Gobiernos trabajan para organizar una reunión entre Xi y Modi al margen de la cumbre, aunque persisten las diferencias económicas, estratégicas y territoriales.
La relación entre ambos es un reflejo de la interrelación de los Brics, países capaces de competir duramente fuera del grupo que necesitan encontrar dentro de él suficientes intereses comunes para mantenerlo funcionando.
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