De Cristo Rey al puerto, la mujer que desafió los prejuicios al mando de una maquinaria pesada

Claudia Medina, madre de siete hijos y camionera en DP World, convirtió el trabajo pesado en símbolo de superación y orgullo

Desde pequeña aprendió a luchar. Viene de Cristo Rey, es madre de siete hijos y abuela de tres nietos. Durante mucho tiempo, Claudia Medina, de 44 años, cargó sobre sus hombros las responsabilidades de su familia y también los prejuicios de una sociedad que todavía mira con sorpresa a una mujer al volante de una maquinaria pesada.

Trabajaba en una banca de lotería y hoy, al sentirse orgullosa del trabajo que realiza, sonríe, porque sabe todo lo que tuvo que superar para llegar hasta ahí.

Su historia está marcada por la perseverancia. Cuenta que, aunque fue difícil mantener a su familia ejerciendo antiguos trabajos como cobradora de guagua pública, cocer juegos de sábana o vender palomitas de maíz en escuelas, nunca perdió la esperanza.

Impacto y oportunidades para mujeres en el puerto DP World

Medina, quien realiza desde hace dos años este tipo de trabajo como camionera, es parte del impacto de los 1,200 empleos dentro del ecosistema completo del puerto DP World que son ocupados por mujeres, representando cerca del 25 % del total de empleos.

Superación personal y prejuicio social

Actualmente conduce uno de los 114 vehículos de transferencia interna (ITV, por sus siglas en inglés) de la aduana y expresa que, aunque muchas personas imaginarían que trabajar en un puerto supone enormes barreras para una mujer, ella encontró oportunidades en lugar de obstáculos.

Sin embargo, sus aspiraciones no terminan ahí. Sueña con seguir creciendo y llegar a manejar una de las 35 grúas pórtico sobre neumáticos (o RTG, por sus siglas en inglés) en el puerto, ubicado en Caucedo, donde se maneja más del 68 % de la carga que se moviliza por los puertos dominicanos.

El momento más difícil 

La trabajadora recuerda que uno de los momentos más difíciles de su vida ocurrió cuando uno de sus hijos sufrió dos accidentes que elevaron los gastos médicos.

“Fue un gasto muy costoso y gracias a Dios pude resolverlo. Además, tuve que ayudar a mi hijo en este proceso, apoyarlo económicamente con el pago de su casa, comprar leche, pañales y medicamentos para su hija recién nacida, porque después de que su padre murió yo he sido padre y madre para él”, expresa.

Tras uno de los accidentes ocurridos a su hijo, este permaneció hospitalizado durante un mes y 15 días en La Vega, y durante esa terrible temporada recibió el apoyo de sus compañeros de trabajo, algo que considera determinante para sobrellevar el proceso.

Actualmente, se considera emprendedora y dice que, luego de tomar la decisión de ser camionera, ha recibido un gran apoyo de las personas a su alrededor.

Sin embargo, recuerda que, cuando anunció que realizaría este trabajo, hubo quienes dudaron de ella. Personas cercanas llegaron a decirle que era solo para hombres.

Entonces yo dije: sí puedo. Con el tiempo terminaron sorprendidas al verme maniobrar una maquinaria pesada con seguridad y destreza. Cuando digo que soy camionera me dicen: ¡wow!, ¿es verdad? Eso me llena de orgulloClaudia Medina.Conductora de máquinas pesadas en DP World.

Más allá del crecimiento profesional, Medina asegura que hacer este tipo de trabajo significó un cambio radical en su vida personal y económica.

Aunque evita ofrecer detalles sobre sus ingresos o el porcentaje en que estos aumentaron tras entrar al puerto, asegura que su situación financiera ha mejorado significativamente.

También destaca que alcanzó mayor independencia económica y estabilidad para sostener a su familia.

En medio de la entrevista, Medina comparte una reflexión que resume la forma en que entiende el trabajo y el esfuerzo.  Manifiesta que su labor ha sido una bendición y que esta no siempre llega en comodidad, sino con uniforme, botas sucias, manos gastadas, ojeras, responsabilidad y madrugadas frías.

“Cuando las personas entiendan esto, dejarán de trabajar solo por dinero y empezarán a trabajar con gratitud, porque un día laboral es una enseñanza de que todavía puedes luchar, avanzar, sostener a los tuyos y construir una vida mejor”, afirma.

Medina mira hacia atrás y piensa en la mujer que era antes de llegar al puerto. Entonces afirma: “A la mujer que fui le diría que valió la pena creer en ella misma”.

 Periodista egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), enfocado en economía y finanzas.