El riesgo soberano mantiene perspectiva favorable pese a alzas de los bonos en EE. UU.

El Banco Central analiza cómo el alza de bonos incide sobre la economía dominicana

Fachada del Banco Central de la República Dominicana. (Cedida por el BCRD)

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) reconoció que el aumento en las tasas de interés de los bonos del Tesoro en Estados Unidos, como consecuencia del conflicto con Irán y el consecuente incremento de los precios del petróleo, representa un reto para la economía dominicana, que toma estas tasas como referencia para el costo del financiamiento externo en el país.

No obstante, la entidad monetaria aseguró que el país cuenta con fundamentos macroeconómicos y un clima económico y social estable que permiten mantener una percepción favorable del riesgo soberano en la República Dominicana.

En un artículo de su sección Página Abierta, el BCRD explicó que los rendimientos de los bonos del Tesoro en Estados Unidos han mostrado una tendencia alcista, sobre todo en los vencimientos de mayor plazo, un comportamiento que se ha incrementado en los últimos meses.

El rendimiento del bono a 10 años inició el año en 4.17 % y se situó en 4.84 % al 9 de septiembre, para un incremento de 67 puntos básicos.

En el mismo período, el rendimiento del bono a 30 años pasó de 4.84 % a 5.29 %, aumentando 45 puntos básicos, niveles no observados desde el 2007. 

En medio de este contexto de mayor incertidumbre y volatilidad, el Banco Central resaltó que el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI, por sus siglas en inglés), una herramienta que mide el riesgo país de las economías en desarrollo ha mantenido su tendencia a la baja, colocándose en 157 puntos básicos durante los primeros días del mes de septiembre.

Calificó este índice como “el nivel más bajo de los últimos cinco años” y consideró que este comportamiento reafirma la confianza de los inversionistas internacionales en la economía dominicana frente a sus pares en la región.

Buen comportamiento del peso dominicano

La entidad monetaria también resaltó un comportamiento favorable del peso dominicano, con una apreciación superior al 7 % frente al dólar estadounidense al cierre de agosto del 2026, debido a un mayor dinamismo de los sectores generadores de divisas dentro de la economía dominicana.

“Esta percepción también encuentra respaldo en el análisis reciente del banco estadounidense J.P. Morgan, que mantiene una visión constructiva sobre la evolución de la economía dominicana y la oportunidad que ofrecen sus activos financieros”, detalló el BCRD.

Reservas internacionales

El Banco Central explicó que estos factores han apoyado el fortalecimiento de la posición externa en el país.

Esto ha permitido preservar niveles adecuados de reservas internacionales, las cuales se encuentran por encima de las principales métricas del Fondo Monetario Internacional (FMI), superando los cinco meses de importaciones y manteniéndose en torno al 11 % del producto interno bruto.

“Estos niveles proporcionan un importante respaldo para el país y fortalecen su capacidad para absorber eventuales choques externos”, puntualizó.

¿Por qué suben los bonos en EE. UU.?

El incremento de las tensiones geopolíticas eleva los riesgos inflacionarios y, con ello, las tasas de interés esperadas a mayor largo plazo.

En este contexto, las expectativas de flexibilización monetaria se redujeran y los principales bancos centrales adoptaron una postura más cautelosa “ante la posibilidad de que las presiones de precios limitaran el margen para reducir sus tasas de referencia en el corto plazo”.

Particularmente, la curva de rendimientos del Tesoro estadounidense se empinó en el tercer trimestre como consecuencia del mayor incremento registrado en los rendimientos de los tramos de mayor vencimiento.

Esto ocurrió pese a la moderación de algunos indicadores económicos, entre ellos la inflación, cuya última lectura se situó en 3.4 %, por debajo de su punto más alto de este año y en línea con las expectativas de los analistas económicos.

Esto significa que factores ajenos a la trayectoria esperada de la Reserva Federal están adquiriendo mayor relevancia en la determinación de los rendimientos de largo plazo: las presiones fiscales y las necesidades de financiamiento del gobierno, el aumento de la oferta de activos con grado de inversión en el mercado de renta fija y los cambios en la composición de la demanda por títulos del Tesoro. 

En conjunto, estos elementos apuntan a una mayor prima por plazo exigida por los inversionistas para mantener deuda de larga duración.

Las economías también han experimentado incrementos en los rendimientos de sus bonos soberanos de largo plazo por factores similares, como mayores preocupaciones fiscales, elevadas necesidades de financiamiento y una mayor incertidumbre sobre la evolución de los precios y la inflación.

Un segundo factor detrás del reciente aumento de los rendimientos en los tramos largos de la curva es la mayor competencia por instrumentos de largo plazo dentro del mercado de renta fija, impulsada tanto por el incremento de la oferta corporativa como por cambios en la composición de los inversionistas en el mercado de títulos del Tesoro.

Presiones fiscales

Las preocupaciones fiscales han cobrado mayor relevancia en las últimas semanas.

El 19 de agosto, el Departamento del Tesoro confirmó que la deuda pública de Estados Unidos superó por primera vez los US$ 40 billones, lo que eleva las necesidades de financiamiento del gobierno y el volumen de deuda que debe ser absorbido por los mercados. 

Estas presiones se han concentrado en el tramo largo de la curva, donde el rendimiento a 30 años alcanzó su nivel más alto en cerca de diecinueve años.

Ante este panorama, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha señalado recientemente su intención de coordinar con la Oficina de Administración y Presupuesto medidas orientadas a la consolidación fiscal

En este contexto, destacó que existe una “muy buena probabilidad” de que el déficit fiscal haya alcanzado su punto máximo durante la administración Trump.

Señaló que el crecimiento económico será fundamental para hacer frente a la elevada carga de deuda, aunque la materialización de una reducción significativa del déficit enfrenta importantes restricciones estructurales, dado el elevado peso de los programas de gasto obligatorio y del pago de intereses sobre la deuda federal. 

Recompras ampliadas y límites

Ante el continuo aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, el departamento del Tesoro estadounidense anunció el 19 de agosto que estaría dispuesto a duplicar sus operaciones de recompra de apoyo a la liquidez en el tramo de 10 a 30 años, elevando el límite por operación de 2 mil millones hasta al menos 4 mil millones de dólares entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre.

El anuncio generó una reacción inicial favorable, con una reducción de aproximadamente 9 puntos básicos en el rendimiento del bono a 30 años, hasta 5.19 %, y del bono a 10 años, hasta 4.63 %. 

Sin embargo, el efecto se disipó en menos de 24 horas, revirtiendo la tendencia y colocando los rendimientos por encima de 5.25 % y 4.70 %, respectivamente.

Para el BCRD, este efecto sugiere que, si bien las recompras pueden contribuir a mejorar la liquidez del mercado, su capacidad para modificar de forma sostenida los rendimientos podría verse limitada frente a las presiones estructurales de oferta y demanda, reflejando una falta de convicción por parte de los participantes del mercado respecto a la trayectoria del déficit fiscal estadounidense, la sostenibilidad de las finanzas públicas y sus implicaciones sobre el nivel de los rendimientos.

“El Banco Central se mantendrá monitoreando de manera continua la evolución de las tasas de interés, así como de las condiciones financieras globales y sus posibles implicaciones para la economía dominicana, a fin de evaluar oportunamente los riesgos externos y tomar las medidas necesarias que contribuyan a preservar la estabilidad macroeconómica que ha caracterizado al país”, concluyó.

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