Mundial de 2026: punto de inflexión para el despegue definitivo del "soccer" en Estados Unidos
La mejor actuación mundialista fueron las semifinales en Uruguay 1930, en el primer certamen del orbe.
Cuando Estados Unidos organizó su primer Mundial, en 1994, pocos estadounidenses dominaban el "soccer". El torneo de 2026, sumado a un buen resultado del Team USA, debería ser un punto de inflexión para consolidar la liga norteamericana (MLS) como una potencia, estiman los expertos.
"Hoy no podemos conformarnos con expectativas mínimas", asegura Alexi Lalas, el exdefensa barbudo y pelirrojo que se hizo conocido a nivel planetario durante el certamen de 1994.
"Las infraestructuras que hemos construido desde 1994 han permitido formar mejores jugadores: cualquier resultado inferior a los octavos de final será, a la larga, un fracaso", considera el hoy comentarista del canal Fox Sports.
En el Mundial de 1994, disputado en nueve ciudades entre 24 selecciones -la mitad que en el de 2026- Estados Unidos fue eliminado en octavos por Brasil, que luego ganó su cuarta Copa del Mundo.
El exvolante Stu Holden, convertido en consultor, es más ambicioso: "Se espera que este grupo pueda alcanzar los cuartos de final".
Desde su primer Mundial, Estados Unidos solo ha llegado a cuartos una vez, en Corea del Sur y Japón 2002, donde fue eliminado por Alemania.
Su mejor actuación mundialista fueron las semifinales en Uruguay 1930, en el primer certamen del orbe.
En la reciente conferencia "South by Southwest" en Austin, Texas, personalidades del fútbol trazaron el retrato de un deporte impulsado por una dinámica poderosa, pero aún rezagado respecto al resto del planeta.
Cuando la FIFA atribuyó el Mundial de 1994 lo hizo bajo una condición: los estadounidenses debían crear una liga profesional masculina de primer nivel. Fue, en su momento, un acto de fe que se vio recompensado.
Crecimiento y desafíos de la MLS y el fútbol estadounidense
- Cien millones de apasionados -
Desde 1996, cuando se disputó por primera vez, la MLS ha crecido y atraído a jugadores de renombre: David Beckham, Thierry Henry, Zlatan Ibrahimovic y, por supuesto, Lionel Messi en 2023.
Este año, más de 387.000 personas asistieron a los partidos de la primera jornada liguera, una cifra récord.
"Es el tercer deporte más popular en Estados Unidos, por delante del béisbol", subraya Bettina Garibaldi, directora de marketing y comunicación del comité local de organización del Mundial para Nueva York/Nueva Jersey.
Paralelamente, internacionales estadounidenses destacan en Europa, como Christian Pulisic en AC Milan, Weston McKennie en Juventus, Folarin Balogun en Mónaco.
"Ya hay 100 millones de personas interesadas en el fútbol en Estados Unidos y alrededor de 32 millones dicen interesarse por el Manchester City", recuerda Nuria Tarré, directora de marketing del club inglés y del City Football Group.
Para su grupo, propietario del New York City FC, la conversión de los aficionados —del telespectador ocasional del Mundial al hincha abonado— es un reto comercial.
Este verano (boreal) "simplemente habrá más miradas puestas en el fútbol, y probablemente algunos nuevos aficionados", dice. "La esperanza de todos, en el ecosistema, es transformar a esos nuevos fans en seguidores de clubes".
Durante el Mundial de 1994, los estadounidenses se interesaron por un deporte durante mucho tiempo ignorado en su país. Los estadios llenos crearon una ola de entusiasmo que se propagó a programas escolares y universitarios.
- Una "fábrica" de Messis -
Cinco años más tarde, el fútbol femenino, muy por delante del masculino, ofreció algo aún más duradero con un segundo título mundial ganado por el Team USA. Fue el primero en casa y coronado por la emblemática celebración de Brandi Chastain.
La imagen de la jugadora exultante de rodillas, en top deportivo tras quitarse la camiseta, fue portada de Newsweek y de Sports Illustrated. Un momento clave de la cultura popular que demostró que el fútbol podía cautivar a una nación.
Para Carli Lloyd, bicampeona del mundo que sabe lo que un torneo en casa puede aportar, "la medida del éxito de este equipo (...) será ver hasta qué punto inspira al país".
Pero el entusiasmo y las expectativas tienen sus límites y el exinternacional Jozy Altidore mantiene la cautela.
"Las canteras en el extranjero son mucho más sólidas", afirma, citando La Masia del FC Barcelona: "Es casi como una fábrica: Messi se va de Barcelona, llega Yamal. No es casualidad".
Aunque varios internacionales estadounidenses se han formado en Estados Unidos, las estrellas del Team USA lo han hecho en Europa: Pulisic en el Dortmund, Balogun en el Arsenal, Timothy Weah en el Paris Saint-Germain.
Según Altidore, Estados Unidos tiene que poner en marcha una política global con inversiones de base, en particular destinadas a equipamientos y a la formación de entrenadores, así como una mejor difusión televisiva de la MLS.
- En cuanto a los jóvenes, deben ser desafiados en lugar de ser sobreprotegidos: "Es la única forma de descubrir qué es lo que te convierte en un jugador especial".
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