Hermanos pero diferentes en el terreno de juego
Se da el caso de hermanos que fueron brillantes y otros que no sirvieron ni para cargabates.
En el pasatiempo de las lidias de gallos, la genética ocupa un rol estelar, de ahí que un padrote de recie estirpe ocupe un lugar especial. El “pie de cría” es sagrado.
En el béisbol la genética no funciona como mandato divino. Y eso se pudo apreciar con los gemelos José y Ozzie Canseco.
Revisando la enciclopedia McMillan encontramos un amplio batallón de hermanos que han jugado en Grandes Ligas, pero en vista de que el listado se nos hizo demasiado largo, vamos a sintetizar mencionando algunos.
La primera pareja de hermanos en las Grandes Ligas fue la de Harry y George Wright, quienes jugaron con los Gorras Rojas de Boston en 1871 en la recién creada Asociación Nacional. De hecho, fue este el primer trío de hermanos, porque en 1876 se les unió Sam por un corto período de tiempo.
Después de 1900, este mérito en la Liga Nacional correspondió a Jack y Mike O’Neill, que jugaron en 1902-03 con los Cardenales. Mike era lanzador, el principal bateador emergente del equipo y el 3 de junio de 1902 disparó el primer jonrón con las bases llenas del que se tengan noticias.
Se da el caso de hermanos que fueron brillantes y otros que no sirvieron ni para cargabates.
Los hermanos Delahanty, cinco en total: Edward, Frank, James, Joseph y Thomas. Edward fue un señor pelotero, el 13 de julio de 1896 conectó cuatro jonrones en un juego, tres veces bateó sobre los .400 y doce sobre los .300. De por vida promedió .346 en 16 años en las Mayores.
Los demás hermanos fueron del montón.
Los hermanos DiMaggio, Joe, Dominic y Vincent. Joe jugó 13 años, Dominic 11 y Vincent 10. En la década del ‘40 eran las grandes figuras del big show. Los definían de esta manera: Joe es el mejor bateador, Dom es el mejor fildeador, y Vince es el mejor cantante.
Los hermanos Paul y Lloyd Waner fueron estrellas. Paul jugó desde 1926 hasta 1945 (20 campañas) coleccionando 3,152 hits, tres veces fue líder de bateo en la Nacional y ocho veces bateó 200 ó más hits. Lloyd jugó 18 temporadas y bateó de por vida .316.
Los hermanos Dizzy y Paul Dean fueron lanzadores de primera línea con los Cardenales de San Luis. Dizzy fue el último lanzador en ganar 30 juegos en la Liga Nacional.
Felipe (1958-1974), Mateíto (1960-1974) y Jesús (1963-1979) Rojas Alou colectaron un total de (5,094) hits, la segunda mayor.
El 15 de septiembre de 1963 fue una fecha histórica cuando en el Forbes Field de Pittsburgh, los tres hermanos defendieron simultáneamente los jardines. Hay otros hermanos que también se destacaron y otros que fueron lo contrario. Hank Aaron disparó 755 jonrones y su hermano Tommy 13.
Christy Mathewson fue un señor lanzador de números récords, entre ellos cuatro veces ganador de 30 ó más juegos, 13 veces ganó más de 20 y consiguió 373 victorias. Su hermano Henry lanzó un juego y lo perdió.
En 1983, José de León, debuta en las Grandes Ligas con los Piratas de Pittsburgh frente a San Francisco y gana 5 por 2.
En 1997, Ramón Peña, gerente general de los Delfines de Puerto Plata anunció a Alan Trammell como mánager, Tobby Harrah, coach de bateo y Jeff Jonesk, coach de pitcheo.
En el 2001, Sammy Sosa batea de 4-4, remolcó 5 carreras, elevó su foja de jonrones a 34 y de remolcadas a 98.