Arzobispo de Santiago llama a sacerdotes a renovar su vocación y advierte sobre retos del ministerio
La exhortación de monseñor Héctor Rafael Rodríguez tuvo lugar durante la celebración de la Misa Crismal
El arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, exhortó a los sacerdotes a renovar con convicción su vocación y a enfrentar con responsabilidad los desafíos del ministerio.
La exhortación del también presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano fue durante la Misa Crismal, celebrada este Jueves Santo en el multiuso de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm).
En su homilía, el prelado católico destacó que esta celebración representa “la fiesta del sacerdocio”, un momento para contemplar el valor de la vocación y renovar las promesas sacerdotales hechas a Dios.
Señaló que los sacerdotes han sido ungidos “por pura gracia” para anunciar la buena nueva, sanar corazones heridos y proclamar la libertad.
Monseñor Rodríguez calificó el sacerdocio como un “misterio sublime” que debe vivirse con alegría, pero también con un alto sentido de responsabilidad.
“No basta el entusiasmo inicial; es necesario reavivar constantemente el fuego interior y mantenerse fiel al llamado recibido”, expresó.
El arzobispo advirtió sobre los principales retos que enfrenta hoy el ministerio sacerdotal, entre ellos el secularismo, que busca apartar a Dios de la vida social; el activismo excesivo, que puede vaciar la vida espiritual; el relativismo, que diluye la verdad; y el individualismo, que debilita la vida comunitaria.
Asimismo, reconoció las fragilidades humanas que también afectan a los sacerdotes, como la soledad, el cansancio, la depresión y el desánimo, además del riesgo de caer en una vida superficial que relegue la misión pastoral.
Ante este panorama, insistió en que el sacerdote está llamado a ser “hombre de Dios”, testigo de esperanza y pastor cercano, viviendo con coherencia, transparencia y alegría evangélica.
Sostuvo que la verdadera fortaleza no radica en los títulos académicos ni en la sabiduría humana, sino en la relación con Dios.
Mensaje a los fieles
Durante su mensaje, también dirigió una petición a los fieles laicos, a quienes exhortó a amar, acompañar y orar por sus sacerdotes, especialmente por aquellos que atraviesan momentos de crisis, en consonancia con la intención del papa León XIV para este mes de abril.
“Regálenles cercanía, comprensión y escucha. El sacerdote también necesita sentirse acompañado y valorado”, expresó, al tiempo que pidió que cualquier corrección se haga con respeto y caridad.
Héctor Rafel Rodríguez recordó que la Iglesia es una familia en la que obispos, sacerdotes y laicos deben caminar unidos, apoyándose mutuamente.