×
Versión Impresa
Edición Impresa.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Make-A-Wish llega a República Dominicana con la meta de impactar a 100 niños con enfermedades críticas

La organización internacional busca beneficiar a menores de entre tres y 17 años con enfermedades que ponen en riesgo sus vidas

Expandir imagen
Make-A-Wish llega a República Dominicana con la meta de impactar a 100 niños con enfermedades críticas
Dorothee van Veedenbruch, CEO y presidenta de Make-A-Wish International. (DIARIO LIBRE/ STEVEN CURIEL)

La organización internacional Make-A-Wish, dedicada a cumplir los deseos de niños con enfermedades críticas, inició sus operaciones en República Dominicana con la meta de alcanzar a decenas de menores durante su primer año completo de trabajo en el país.

La fundación, que tiene presencia en cerca de 50 territorios alrededor del mundo, espera cumplir 20 deseos durante los meses que restan de este año y llegar a 100 durante 2027, de acuerdo con lo explicado durante una entrevista con Diario Libre por integrantes de su dirección internacional y de su representación dominicana.

Dorothee van Veedenbruch, CEO y presidenta de Make-A-Wish International; Jenny Cook, vicepresidenta de Desarrollo y Apoyo a Afiliados; Damian Thornton, miembro de la Junta Directiva de Make-A-Wish International, y Camilla Grisales, directora ejecutiva de Make-A-Wish Dominicana, explicaron los objetivos de la organización durante su llegada al país.

Quiénes pueden recibir un deseo

Make-A-Wish trabaja con niños de tres a 17 años que padecen una enfermedad crítica que pone en riesgo sus vidas.

Las condiciones pueden ser diversas e incluyen cáncer, enfermedades de la sangre, afecciones renales y otros padecimientos considerados críticos.

Van Veedenbruch explicó que actualmente alrededor de 300 niños son diagnosticados cada año con una enfermedad crítica en República Dominicana, por lo que existe una población importante que podría beneficiarse de los programas de la organización.

“Entendemos que existe una necesidad en la mayoría de los países de que los niños tengan deseos cuando son diagnosticados con una enfermedad crítica”, explicó la ejecutiva.

La organización no limita los deseos a una categoría específica. Estos pueden estar relacionados con una experiencia, una actividad o algún objeto que el niño quiera recibir.

El papel de los hospitales

Para identificar a los menores elegibles, Make-A-Wish Dominicana comenzó a establecer alianzas con hospitales pediátricos del país.

Grisales explicó que los médicos y el personal de salud pueden referir a los niños al programa. Posteriormente, cada caso es sometido a una evaluación médica para determinar si cumple con los criterios de elegibilidad.

“Actualmente estamos generando alianzas con diferentes instituciones médicas. Si eres un niño elegible o conoces un niño elegible, puedes acercarte a tu médico de cabecera y preguntarle por el programa de Make-A-Wish”, explicó.

Las familias también pueden obtener información a través de los canales oficiales de la organización en República Dominicana y realizar una referencia.

“No es solo algo bonito”

Para Make-A-Wish, cumplir un deseo va más allá de ofrecerle al niño una experiencia agradable durante un momento difícil.

Thornton, miembro de la junta directiva internacional y padre de una niña que recibió un deseo de la organización, explicó que el impacto puede permanecer durante toda la vida.

“Un deseo es para toda la vida”, expresó.

Según explicó, la experiencia comienza incluso antes del día en que se cumple el deseo, con un proceso de anticipación que busca involucrar al niño y a su familia.

La organización sostiene que este proceso puede contribuir al bienestar emocional de los menores y ayudarlos a desarrollar confianza y resiliencia mientras enfrentan sus enfermedades.

“Un deseo no es simplemente algo bonito que ocurre en un momento de verdadera dificultad. En realidad, cambia vidas”, explicó Van Veedenbruch. “Es parte del tratamiento”.

Una organización nacida hace casi cinco décadas

Make-A-Wish comenzó en 1980 en Phoenix, Arizona, a partir de la historia de Christopher Gracious, un niño con una enfermedad crítica cuyo deseo era convertirse en policía por un día.

La comunidad se movilizó para hacer realidad su deseo y la experiencia inspiró a su madre, Linda, a crear la organización que posteriormente se convertiría en Make-A-Wish.

Desde entonces, la fundación ha crecido hasta alcanzar cerca de 50 países y territorios y ha cumplido más de 650,000 deseos en todo el mundo, según sus representantes.

En Estados Unidos se cumplen alrededor de 15,000 deseos cada año, mientras que las operaciones internacionales alcanzan aproximadamente 17,500 deseos anuales.

República Dominicana se suma a una red internacional

La llegada al país forma parte de la expansión internacional de Make-A-Wish, que ya desarrolla iniciativas en distintos países de América Latina, entre ellos Colombia, Brasil, Perú, México, Ecuador, Panamá, Chile y Argentina.

Van Veedenbruch explicó que la decisión de establecerse en República Dominicana también estuvo relacionada con Grisales, quien anteriormente dirigió Make-A-Wish en Colombia y posteriormente se trasladó al país.

“Hace dos años, Camilla me hizo una promesa: que con el tiempo abriría Make-A-Wish República Dominicana. Y por eso estamos aquí, gracias a Camilla, pero también porque sabemos que hay una gran necesidad”, relató.

Voluntarios, médicos y empresas

El funcionamiento de Make-A-Wish depende en gran medida del trabajo de voluntarios, quienes participan en diferentes etapas del proceso, desde la identificación de los niños hasta la planificación y realización de sus deseos.

Los voluntarios pueden involucrarse en la captación de fondos, la organización de experiencias y el acompañamiento de los niños y sus familias.

“Los voluntarios están en el corazón de todo lo que hacemos. No podemos hacer lo que hacemos como organización sin ellos”, destacó Van Veedenbruch.

La organización también busca establecer alianzas con empresas, instituciones y otros sectores de la sociedad dominicana para ampliar su capacidad de cumplir deseos.

El deseo para República Dominicana

Para Van Veedenbruch, el objetivo final de la organización en el país es que ningún niño elegible quede fuera.

“Mi deseo para ustedes y para República Dominicana es que podamos ofrecer todos los deseos a todos los niños elegibles aquí”, expresó.

La ejecutiva señaló que para alcanzar esa meta será fundamental continuar fortaleciendo las relaciones con la comunidad médica, incorporar voluntarios y sumar empresas y otros aliados que permitan financiar las experiencias.

Grisales, quien lidera la operación dominicana, aseguró que la organización ya cuenta con voluntarios que trabajan en la construcción de esta nueva etapa.

La meta inicial es comenzar con 20 deseos durante este año y alcanzar los 100 en 2027, para luego continuar ampliando progresivamente el número de niños beneficiados.

TEMAS -

Licenciada en Comunicación Social, con una maestría en Artes en Periodismo de la Universidad de Puerto Rico. Actualmente, coordina la sección Diario Libre USA, enfocada en temas de la diáspora dominicana y EE. UU.